Representante del avión del Chapecoense fue piloto de Evo Morales

Según reveló el propio mandatario boliviano, el general Gustavo Vargas (director general de la compañía Lamia) fue su piloto en la década del 90.

El director general de la compañía Lamia, cuyo avión se estrelló en Colombia provocando la muerte de 71 personas -la mayoría miembros del equipo de fútbol brasileño Chapecoense-, fue piloto del presidente boliviano Evo Morales, según reveló este viernes el propio mandatario. (Lea: “¿Y mi tripulación?”: dramático video del rescate de técnico de avión de Chapecoense)

El general Gustavo Vargas "ha sido mi piloto (estando en la presidencia), pero también había sido mi piloto en tiempos de confinamiento" en la década de 1990, cuando Morales fue dirigente sindical y se desplazaba hasta las carreteras cortadas para ordenar la desmovilización. (Lea: Cuerpos de las personas muertas en tragedia de Chapecoense regresan a casa)

El gobernante pidió en una rueda de prensa celebrada en el Palacio presidencial Quemado de la Paz "que se investigue" todo lo relacionado con la compañía aérea. (Lea: VivaColombia reitera que su avión no se declaró en emergencia la noche del accidente del Chapecoense)

"No sabía que tenía autorización, no sabía que era una empresa con matrícula boliviana", señaló. "Tiene que ser investigado cómo se legaliza, cómo se constituye la empresa y cómo (obtiene) las licencias correspondientes" para volar.  (Lea: Esta noche fue repatriada la primera víctima de la tragedia del Chapecoense)

Morales aseguró que no interferirá en la investigación y dijo no querer hacer comentarios sobre "la parte técnica" del avión. 

"Autonomía, combustible: eso tiene que ser investigado", apuntó. (Lea: Restos mortales de víctimas de avión de Chapecoense llegarán el viernes a Brasil

La principal hipótesis que se maneja como causa del accidente es la falta de combustible del avión chárter de matrícula boliviana, que trasladaba a futbolistas y directivos del Chapecoense, así como a un grupo de periodistas, a Medellín, donde el equipo brasileño debía jugar el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana.

Vargas ya admitió que la nave incumplió el plan de reabastecimiento de combustible en Cobija, ciudad boliviana fronteriza con Brasil, o en Bogotá.

El gobierno boliviano suspendió el jueves las operaciones de la aerolínea Lamia y destituyó a altos funcionarios del control aeronáutico, a quienes investiga, según informó el ministro de Obras Públicas y Servicios, Milton Claros.

Las autoridades sospechan de normas laxas en el control aéreo. 

El avión se precipitó a tierra con 77 personas a bordo: 68 pasajeros y nueve tripulantes. Entre los seis sobrevivientes hay tres futbolistas, una auxiliar y un técnico de vuelo, y un periodista, todos internados en clínicas cercanas a la zona del siniestro.

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