Republicanos, mucho más a la derecha que Donald Trump

Los conservadores acogieron ideas de Donald Trump, como la construcción de un muro en la frontera, pero agregaron un tono más extremista: piden, por ejemplo, que los homosexuales puedan entrar a una “terapia de conversión”.

El virtual candidato republicano, Donald Trump, durante una intervención política en Westfield, Indiana.  / AFP
El virtual candidato republicano, Donald Trump, durante una intervención política en Westfield, Indiana. / AFP

Un año atrás, cuando Donald Trump espetó en un discurso que los migrantes que venían de México eran violadores y traficantes de drogas —“seguro habrá gente buena entre ellos”—, a los líderes del Partido Republicano les pareció un exabrupto que produciría una certera impopularidad entre los latinos. Uno de los líderes republicanos, Paul Ryan, incluso se refirió a sus comentarios sobre los latinos como “racistas” y lamentó que Trump hubiera hablado de esa manera. Les parecía demasiado radical. Sin embargo, los republicanos presentaron ayer un programa electoral que incluye algunas propuestas del multimillonario, pero hace parecer a Trump una oveja mansa.

El programa, conocido como la plataforma del partido, será votado en la convención del colectivo entre el 18 y el 21 de julio. Fue discutido desde el domingo hasta el martes entre los diferentes grupos que conforman el Partido Republicano. “La plataforma republicana es una declaración de lo que somos y de lo que creemos como partido”, dice la página de la colectividad. La dirección que dicte la mayoría será, pues, el plan de gobierno del partido y, por extensión, de Trump, virtual candidato a la Presidencia.

La plataforma se ocupa de propuestas sobre seguridad nacional, homosexualidad y control de armas. Y da veinte pasos hacia atrás y treinta hacia la derecha más extrema. “Es un texto que puede parecer casi de la época victoriana en su tono moralizante y profundamente crítico sobre cómo ha evolucionado la familia estadounidense”, dice un artículo de The New York Times. El documento reúne, en resumen, todas las características que han hecho de los tradicionales WASP (white anglo-saxon protestants: blancos, anglosajones y protestantes) una potencia de poder en el país.

Determina que el carbón es una fuente “limpia” de energía, que las mujeres no deben estar en el servicio militar, que la pornografía es una “amenaza pública”. Mientras que la opinión pública apoya el matrimonio entre homosexuales, ya aprobado por la Corte Suprema de Estados Unidos, los republicanos defienden con obstinación la formación de una familia tradicional entre hombre y mujer porque, en su opinión, una unión de este tipo disminuye la posibilidad de que los hijos sean drogadictos. Alienta a limitar el número de baños que pueden utilizar las personas transgénero y a reversar la decisión sobre el matrimonio homosexual a través de una enmienda.

En ese sentido, la plataforma es más extremista que su probable candidato. Cuando ocurrió el ataque en el club Pulse, en Orlando, Trump fue uno de los pocos republicanos que se refirieron a la matanza como un ataque específico contra gais y lesbianas. “Es un asalto a la habilidad de la gente libre para vivir sus vidas, amar a quien quieran y expresar su identidad”, dijo por entonces. Su partido, sin embargo, se negó a clarificar que los gais eran un objetivo del Estado Islámico en su territorio y fomenta, al mismo tiempo, una “terapia de conversión” para la homosexualidad.

La plataforma impulsa la Biblia como una guía para los jueces, dado que —como reportó The New York Times— “la ley del hombre debe ser consistente con el derecho natural de Dios”. Para el Partido Republicano, leer la Biblia en los colegios es esencial para tener una “ciudadanía educada”. Y después de meses de criticar a Trump por sus ideas extremas —que a la luz de esta plataforma resultan absurdamente moderadas—, el Partido Republicano ha cedido hasta el punto de adoptar el lema de Trump como su propia declaración de principios: el senador John Barrasso, que lideró las discusiones de esta semana, dijo que esta plataforma “presenta el camino para que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Casi el mismo lema de los que apoyaron el Brexit: “Hagamos que el Reino Unido sea grande de nuevo”.

La plataforma aboga por la libertad total a la hora de comprar armas —justo por los días en que EE. UU. se lamenta por el asesinato de afroamericanos y policías—, rechaza el aborto de plano y apoya sin restricciones la construcción de un muro en la frontera con México, una propuesta original de Trump. El empresario también ganó en materia de migración: la plataforma estipula que cualquier migrante que trate de volver de manera ilegal al país será enviado a la cárcel hasta por cinco años. Trump, vilipendiado y burlado por los republicanos, es hoy su candidato más apropiado.