Revuelo en Burundi, África, tras anuncio de golpe de estado

Mientras altos mandos militares afirman haber derrocado al presidente Pierre Nkurunziza, el gobierno asegura haber frustrado el intento golpista.

Más de 20 personas han muerto en el país desde fines de abril, cuando el gobernante partido CDD-FDD del presidente Pierre Nkurunziza lo designó candidato a la reelección para las elecciones previstas el próximo 26 de junio.AFP

Evitar "derramar la sangre de los burundeses", esa fue la promesa de un oficial militar de alto rango de Burundi, África, después de anunciar el derrocamiento del presidente Pierre Nkurunziza y señalar que habrá "negociaciones" entre partidarios y adversarios del mandatario para encontrar una solución que preserve el "interés nacional".

Con la noticia, la confusión se apoderó del país africano que hasta el momento no tiene certeza de en manos de quien está gobernado, esto después de que fuentes oficiales desmintieran el derrocamiento y aseguraran que se había frustrado el intento golpista.

La presidencia señaló que el mandatario, que se encontraba de viaje en Tanzania con motivo de una cumbre dedicada a la crisis abierta por su intención de presentarse a un tercer mandato, volverá al país en las próximas horas.

De su lado, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, "instó urgentemente a todas las partes a mostrar calma y moderación", según indicó su portavoz Stéphane Dujarric. "Seguimos evaluando la evolución en el terreno de una situación muy cambiante", agregó el vocero, quien indicó que la ONU sigue la situación con "gran inquietud". Ban "recuerda a todos los dirigentes burundeses la necesidad de mantener la paz y la estabilidad en un país que tanto ha sufrido por accesos de violencia anteriores", agregó.

La ONU permanece en contacto con su enviado en Buyumbura, Said Djinnit, quien se encuentra en Dar es Salaam en dicha cumbre regional sobre la situación en Burundi. Según diplomáticos de la ONU, Francia pidió al Consejo de Seguridad que sostenga consultas lo antes posibles para que Djinnit informe de la situación, aunque tal encuentro no podría realizarse antes del jueves.

El general y exjefe del servicio de inteligencia burundés que anunció el golpe es Godefroid Nyombare, quien explicó que "se disolvió el gobierno", antes de ordenar el cierre del aeropuerto y las fronteras del país. "Se pide a todo el mundo que respete la vida y las propiedades de los otros", agregó.

Mientras tanto, en Dar es Salaam, los mandatarios de la Comunidad de África Oriental, que integran Kenia, Uganda, Tanzania, Burundi y Ruanda, condenaron el "golpe de Estado".

El general Nyombare había sido destituido en febrero por el jefe de Estado después de que le desaconsejara presentarse a un tercer mandato, considerado inconstitucional por sus adversarios políticos. El general afirmó que estaba dispuesto a formar un "comité para la restauración de la armonía nacional", una entidad temporal cuya "misión, entre otras, es la restauración de la unidad nacional... y la reanudación del proceso electoral en un ambiente pacífico y justo".

Semanas de tensión en Burundi

Más de 20 personas han muerto en el país desde fines de abril, cuando el gobernante partido CDD-FDD de Nkurunziza lo designó candidato a la reelección para las elecciones previstas el próximo 26 de junio.

Las autoridades burundesas habían pedido en varias oportunidades el fin de las protestas que sacuden el país desde el 26 de abril. Así, el sábado habían exigido "el cese inmediato e incondicional" de las mismas.

Por su parte, el opositor "Colectivo contra el tercer mandato" había calificado de "declaración de guerra al pueblo" la orden de las autoridades de cesar las manifestaciones y levantar las barricadas, según Pacifique Nininahazwe, uno de sus dirigentes, actualmente en la clandestinidad. Este colectivo agrupa a más de un millar de asociaciones de la sociedad civil y a las dos centrales sindicales del país.

Los quince integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU habían reiterado el viernes 8 de mayo su llamado a la calma y a elecciones equitativas en Burundi, pero sin pronunciarse sobre la validez de un eventual tercer mandato del presidente saliente.

Los opositores a un tercer mandato consideran que sería anticonstitucional y contrario al acuerdo de Arusha, que puso fin a la larga y reciente guerra civil (1993-2006) de la que el pequeño país del África de los Grandes Lagos apenas se recupera.
 

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