Ríos Montt, más cerca de la amnistía

En un juicio histórico el general guatemalteco fue condenado este año. Sin embargo, la Corte de Constitucionalidad ordenó revisar una decisión según la cual “no es aplicable la amnistía” solicitada por el acusado.

El exdictador guatemalteco Efraín Ríos Montt durante una audiencia en la Corte Suprema de Justicia de este país./ EFE

Más triste que la justicia llegando tarde a juzgar a los responsables de crímenes atroces contra la humanidad, como Augusto Pinochet, Rafael Videla y Efraín Ríos Montt, es que los organismos judiciales abran el camino para concederles una amnistía y así terminen evadiendo su responsabilidad en genocidios y crímenes de guerra. Eso es lo que está a punto de pasar con el dictador guatemalteco (1982-1983).

Según el periódico Prensa Libre, la Corte de Constitucionalidad (CC) de ese país centroamericano resolvió conceder un amparo a José Efraín Ríos Montt. En su pronunciamiento la CC plantea que se le debe aplicar al exdictador el decreto 8-86, que contiene la amnistía para todos los miembros de las fuerzas armadas y guerrilleros, sin ninguna excepción, por delitos que se hubieran cometido durante el conflicto armado interno.

El máximo tribunal de ese país centroamericano, en una decisión apoyada por cinco de sus siete magistrados, ordenó a la Sala Primera de Apelaciones que pida al Juzgado A de Mayor Riesgo fundamentar jurídicamente “por qué no es aplicable la amnistía” solicitada por el general retirado.

El secretario de la CC, Martín Guzmán, aclaró, sin embargo, que la Corte “en ningún momento” ha resuelto que se le aplique la amnistía a Ríos Montt, pero sí que el tribunal “razone” y argumente jurídicamente por qué se excluyó el decreto 8-86 en el proceso legal seguido contra el exjefe de Estado de facto. En esa normativa, aprobada por el régimen dictatorial de Óscar Mejía Víctores (1983-1986), se otorgó la amnistía a los militares y guerrilleros que participaron en la guerra interna que padeció el país (1960-1996).

Ríos Montt gobernó sólo por 17 meses al país, pero su legado es aterrador: promovió el terrorismo de Estado por medio de la creación de una estructura paramilitar, las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), que provocaron más de 10.000 muertes extrajudiciales, 448 aldeas indígenas arrasadas, masacres, persecuciones y más de 100.000 refugiados.

Ríos Montt, sindicado de ser el responsable de la muerte de 1.771 indígenas ixiles en el departamento noroccidental de Quiché en 1982 y 1983, se encuentra a la espera de un nuevo juicio por ese caso. El militar de 87 años fue juzgado el pasado 19 de marzo junto con su antiguo director de Inteligencia Militar, José Rodríguez, por el Tribunal A de Mayor Riesgo. El histórico juicio llegó a su fin el 10 de mayo, cuando Ríos Montt fue hallado culpable de genocidio y delitos de lesa humanidad, y condenado a 80 años de cárcel, mientras Rodríguez fue absuelto. Sin embargo, diez días después la CC anuló el fallo judicial por errores en el proceso legal y ordenó retrotraer el caso. Ríos Montt se encuentra bajo arresto domiciliario y a la espera de que se resuelva su situación legal.

Pero ya saltaron todas las alarmas. “Las amnistías no pueden ser aplicadas con el genocidio y los crímenes contra la humanidad”, dijo Sebastián Elgueta, investigador de Guatemala de Amnistía Internacional. “Con esta decisión, las autoridades de Guatemala destruirían con una firma décadas de progreso en lo que respecta a la justicia para las decenas de miles de personas que murieron y fueron desaparecidas durante los oscuros años del conflicto”.

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