Rousseff dice a brasileños que hará ajustes sin traicionar compromiso social

La mandataria asumió este jueves su segundo mandato de cuatro años como jefa de Estado reelegida de Brasil.

AFP

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se dirigió este jueves a los brasileños desde el Palacio presidencial de Planalto tras asumir su segundo mandato y se comprometió con ellos a no dar "un paso atrás" en la conquista de los derechos sociales y a realizar ajustes económicos sin "traicionar el compromiso social".

Tras asumir su segundo mandato en el pleno del Congreso Nacional de Brasilia, Rousseff se dirigió al Planalto, donde ella misma subió la rampa de edificio diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer y se puso la banda presidencial.

Desde el oratorio del palacio, la mandataria leyó un discurso similar, pero mucho más abreviado, al pronunciado en el Congreso, donde asumió hoy su segundo mandato de cuatro años como jefa de Estado reelegida de Brasil.

Bajo un intenso sol, la presidenta volvió a subrayar que llevará a cabo ajustes económicos "sin revocar los derechos conquistados o traicionar el compromiso social".

Unas 15.000 personas, según datos de la Policía Militar, acompañaron desde la Explanada de los Ministerios los actos de la investidura de Rousseff, una cifra mayor que la que había minutos antes del comienzo de la celebración, que inició sobre las 14.30 hora local, pero inferior a los 30.000 simpatizantes que esperaba el Partido de los Trabajadores (PT).

Durante su discurso en el oratorio, Rousseff estuvo acompañada por el vicepresidente Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), quien también reasumió su cargo.

Rousseff llegó al Palacio de Planalto acompañada por su única hija, Paula, mientras que Temer acudió con su esposa, Marcela Temer, 43 años menor que su marido y quien, como en la anterior investidura, volvió a acaparar los flashes debido a su belleza.

Tras finalizar el discurso, la mandataria departió algunos minutos con los presidentes de Bolivia, Chile, Costa Rica, Paraguay, Uruguay y Venezuela, así como los vicepresidentes de China, Estados Unidos y Argentina, quienes asistieron a la investidura. También asistieron delegaciones de otros 70 países.

En el palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Exteriores, la mandataria tendrá una reunión privada de diez minutos con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y otra con la directora general de la Unesco, Irina Bokova.  

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