Rusia rechaza las imágenes de la muerte de Gadafi

El primer ministro ruso, Vladímir Putin indicó que las imágenes causan causan "repugnancia".

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, aseguró que las imágenes de la muerte del dictador libio, Muamar el Gadafi, causan "repugnancia" y criticó a los medios de comunicación por falta de moralidad.

"Mataron a casi toda la familia de Gadafi y su cuerpo lo mostraron por todos los canales de televisión mundiales, cuando son imágenes que no se pueden ver sin que causen repugnancia", señaló Putin, citado por las agencias rusas

Putin considera que "no hay nada parecido en la moral de ninguna de las religiones mundiales, ni en la religión cristiana, ni en la judía ni en la musulmana, como mostrar tales cosas en los medios de comunicación de masas".

"Un hombre ensangrentado, herido y aún vivo, y lo rematan. Y todo eso aparece en las pantallas. No hay nada bueno en ello", dijo Putin, que se abstuvo de comentar el aspecto político de los acontecimientos en Libia.

El líder ruso resaltó que "lo que se muestra en las pantallas, que son seguidas por millones de personas, incluido niños, no es una película animada ni una creación artística, sino que esas imágenes son la vida misma".

"Dentro de la sociedad la gente debe saber lo que hace y asumir responsabilidad moral de alguna clase, especialmente moral", apuntó Putin, quien fue presidente de Rusia entre 2000 y 2008 y es acusado por la oposición de querer perpetuarse en el poder tras anunciar sus planes de regresar al Kremlin en 2012 por dos mandatos de seis años.

La pasada semana el Gobierno ruso rechazó la comparación entre Putin y el fallecido mandatario libio realizada por el senador norteamericano, John McCain.

Además, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que Gadafi debió ser hecho prisionero y que su muerte a manos de los rebeldes es una violación flagrante del derecho internacional en tiempos de guerra.

Lavrov recuerda que en las Convenciones de Ginebra se dice claramente que un prisionero de guerra debe recibir asistencia médica si resulta herido, como fue el caso de Gadafi en la ciudad libia de Sirte.