Rusia y Occidente se enfrentan por amenaza de sanciones a Siria

EE.UU., Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal presentaron un proyecto de resolución para ampliar presencia de observadores en Siria. Rusia, por su parte, presentó su propuesta que cuenta con el apoyo de China.

Rusia y los países occidentales del Consejo de Seguridad de la ONU volvieron este miércoles a mostrar sus divergencias a la hora de responder a la crisis siria, al enfrentarse sobre la necesidad de amenazar con sanciones a quien incumpla el plan de paz ideado por Kofi Annan para Siria.

Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal presentaron un proyecto de resolución para ampliar la presencia de los observadores en Siria y que al mismo tiempo presiona a las partes para que cumplan el plan de paz e inicien un diálogo político.

Frente a la expresa oposición de Rusia a la inclusión de sanciones, el texto contempla "una clara amenaza de sanciones", dijo el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, algo que, según los occidentales, responde a la petición lanzada hoy por el enviado especial Annan, que ha reclamado al Consejo "claras consecuencias" para quien incumpla su propuesta de paz.

Se trata de un texto que coloca "el plan de paz de Annan de seis puntos y las guías de transición aprobadas en Ginebra bajo el Capítulo VII" de la Carta de las Naciones Unidas, aunque solo con la amenaza de sanciones, "para dejar claro a las partes que insistimos en el cumplimiento de sus acuerdos" con el enviado especial y que nunca han mantenido.

"Incluye así una clara amenaza de sanciones si el régimen (de Bachar al Asad) fracasa en el primer paso de detener el uso de armamento pesado dentro de un calendario fijado", explicó Lyall Grant después de oír las últimas recomendaciones lanzadas por Annan mediante videoconferencia desde Ginebra.

El exsecretario general de la ONU pidió a los miembros del Consejo de Seguridad que presionen "de manera sostenida y colectiva" a las partes en Siria para que cumplan con su plan de paz y que, ante la violación de este, se acuerden "consecuencias".

"Eso es exactamente lo que hacemos con este texto", subrayó el diplomático británico, que detalló que la resolución también propone la renovación la Misión de Observación de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS) "en línea con lo propuesto" por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que quiere dotarla de un perfil más político.

"No podemos esperar semanas y meses. Cada semana mueren cientos de sirios: el Consejo debe actuar", dijo el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, al defender el texto propuesto por los occidentales y que espera que se apruebe en los próximos días.

Sin embargo, Rusia presentó el martes su propio proyecto de resolución para renovar la UNSMIS sin la amenaza de ningún tipo de sanciones, un texto que cuenta con el apoyo de Pekín.

"Nuestra esperanza es que al final el Consejo de Seguridad se una bajo la base de un proyecto de resolución negociado, así que estamos abiertos a las negociaciones partiendo de nuestro texto", añadió el diplomático francés.

Moscú se opone en estos momentos a cualquier mención a sanciones o al capítulo VII, ya que considera que ésa debe ser "una última opción" y que las sanciones "no serán efectivas" para frenar el conflicto, dijo a la prensa el embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Alexander Pankin, tras oír a sus colegas occidentales.

Así, más de dieciséis meses después del inicio de la crisis en Siria y con dos vetos de Rusia y China a iniciativas similares -en los pasados octubre y febrero-, los miembros permanentes del Consejo siguen divididos sobre cómo lograr una solución a un conflicto que se ha cobrado la vida ya de más de 15.000 personas.

Pese al aparente enfrentamiento, fueron varias las voces que pidieron diálogo en el máximo órgano de decisión de la ONU para lograr avances en la crisis siria, como el embajador alemán, Peter Wittig, quien se mostró esperanzado en "encontrar terreno común" entre los quince miembros del Consejo.

"Todos los miembros del Consejo de Seguridad tenemos que alcanzar pronto un compromiso en forma de una voz única para usar todas las herramientas de que disponemos. Se lo debemos al pueblo sirio y a toda la región", añadió Wittig.

El Consejo de Seguridad tiene así sobre la mesa dos proyectos de resolución encaminados a renovar el mandato de los observadores ante la próxima conclusión de su mandato (20 de julio), aunque con la diferencia en el grado de presión que se debe aplicar sobre las partes.