Santos, rumbo a San Andrés para explicar decisión de no comparecer ante La Haya

El Gobierno, que no comparecerá más ante dicho organismo internacional, estaría dispuesto a hacer un tratado con Nicaragua para fijar los límites marítimos entre ambos países.

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 Aunque la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, de declararse competente para conocer y fallar sobre dos demanda interpuestas por Nicaragua contra Colombia en 2013, ha sido interpretada por muchos como una derrota del país en medio del litigio que se adelanta entre ambas naciones; lo cierto es que para el Gobierno colombiano este no ha sido ningún traspié. Así lo reiteró en dos ocasiones el presidente Juan Manuel Santos que no solo indicó en alocución que no comparecerá ante dicho organismo internacional, sino que dejó en relieve que no se cederá ni un centímetro de la soberanía. Para explicar los alcances de estas decisiones el presidente viajó en la mañana de este viernes rumbo a San Andres en compañía de su gabinete. (Vea: Los errores de Colombia ante la CIJ son políticos, no jurídicos)

El mandatario, quien canceló su agenda en Cartagena con este propósito, se reunirá con las autoridades locales y el gobernador del departamento y se prevé que ente encuentro se refiera, además, a la posible idea de buscar un tratado con Nicaragua para superar el litigio marítimo.

La canciller María Ángela Holguín ya se refirió a este asunto, a su vez que expresó la inconformidad del país frente a la decisión de la CIJ porque, considera, va en contra de los propios estatutos de la Corte y reiteró que por esta razón, el presidente Juan Manuel Santos anunció que Colombia no comparecerá más ante dicho organismo internacional. (Vea: Colombia no seguirá compareciendo ante la Corte de La Haya)

“Con este fallo empatan ambas partes. Esta es la primera vez que la Corte va a tratar un caso de plataforma extendida y lo hace de una manera compleja “empatando”, por eso no nos sentimos derrotados, sentimos que tomó decisiones de fondo, trascendentales para el Caribe y de una forma que no es usual en esta Corte ni en ninguna”, manifestó Holguín quien añadió que “nuestro país siempre ha estado dispuesto a hacer un tratado con Nicaragua para fijar los límites marítimos entre ambos países, pero este diálogo se suspendió luego de que Nicaragua decidió presentar la demanda ante la CIJ.

Lo cierto es que muchos han interpretado la determinación de no comparecer ante La Haya como un desafío que podría tener un alto costo, pues la negociación con Nicaragua habría sido, quizá, la mejor manera de desactivar la primera demanda e incluso de evitar los efectos de la segunda, pero ahora ese escenario sería mucho más difícil y lejano.

Así mismo, recuerda Walter Arévalo, abogado, politólogo, especialista en derecho constitucional y experto en el tema; que Colombia, con su declaración de no comparecer, ha pasado de apenas un supuesto caso de incumplimiento “non compliance” del fallo de 2012 (que a lo sumo implicaría un compromiso de no repetición) a un abierto desafío de jurisdicción o “defiance”, que da lugar a la activación de los mecanismos posjudiciales de Naciones Unidas.

Lo anterior si se tiene presente que el fallo de excepciones preliminares que emitió la Corte Internacional no es una decisión de fondo sobre ninguno de los casos por los cuales Managua demandó a Bogotá. Es decir, la Corte no estaba obligando a Colombia a implementar el fallo de 2012 (y no tendría que hacerlo, porque esos fallos son por naturaleza definitivos e inapelables), ni estaba delimitando una eventual plataforma continental extendida de Nicaragua. La CIJ sólo decidió que es competente para seguir adelante con los dos casos.

Será Santos, ahora en San Andrés, quien explique más a fondo las que considera serán las implicaciones de este fallo y si, en efecto, representan un desafío al derecho internacional, o por el contrario, la mejor manera de buscar, como indicó, no dar pie a ceder ni un milímetro de la soberanía colombiana.