Se reanuda el juicio contra Ratko Mladic

Mladic fue uno de los criminales más buscados por la justicia internacional hasta que fue capturado hace un año.

El juicio al exlíder militar serbobosnio Ratko Mladic, también conocido como el carnicero de los Balcanes, se reanudó este lunes en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia con las declaraciones de los primeros testigos de la fiscalía, cuyos errores al entregar siete mil documentos a la defensa provocaron un retraso de casi dos meses en el proceso.

Mladic, a sus 70 años, está acusado de once cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos en la guerra de Bosnia (1992-95), incluyendo la acusación el cargo de genocidio por la masacre en la localidad bosnia de Srebrenica en 1995, donde fueron asesinados unos 8.000 musulmanes varones tras una ofensiva serbobosnia. 

El enclave bosnio-musulmán de Srebrenica estaba protegida por "cascos azules" holandeses cuando se produjo la ofensiva serbobosnia que acabó en la matanza de 8.000 musulmanes varones, lo que creó una especie de trauma colectivo en Holanda, donde esa masacre fue objeto de una investigación que provocó en 2002 la caída del Gobierno del laborista Wim Kok en su segunda legislatura. Mladic fue uno de los criminales más buscados por la justicia internacional hasta que fue capturado hace un año. Tan pronto se reanudó el juicio, el acusado presentó una moción de urgencia para volver a retrasar el proceso, porque no está de acuerdo con que muchos de los testigos presenten su testimonio por escrito.

Elvedin Pasic, un bosnio musulmán de 34 años, es el primer testigo de la acusación y superviviente de una ejecución en la localidad de Grabovica, en el norte de Bosnia. "Antes de la guerra, era una época buena", dijo en su declaración este lunes. "Jugábamos al baloncesto y al fútbol, todos juntos, musulmanes, croatas, serbios, nos respetábamos mutuamente", declaró el testigo que tenía 14 años en 1992."No había ninguna animosidad entre nosotros, pasábamos las vacaciones juntos, tanto si uno era musulmán, croata o serbio", relató. 

Un día, contó Pasic, llegaron tanques y convoyes militares, y poco después empezaron los bombardeos sin previo aviso. “Era surrealista. Las bombas caían sobre las casas, y mi madre nos dijo que nos tapáramos la cabeza”. Pasic huyó de su casa saltando por una ventana bajo una lluvia de bombas. “Mamá nos dijo a mí y a mis hermanos que la obedeciéramos y que evitáramos exponernos a las balas en la calle. Pero luego teníamos que cruzar un prado y seguían disparando”, afirmó. Los cinco ancianos que se quedaron en el pueblo perecieron. Pasic describió "la destrucción de viviendas, los ataques a los pueblos, las persecuciones de los no serbios, las sevicias, los asesinatos y las condiciones inhumanas de detención en la escuela de Grabovica", según la fiscalía. 

El segundo testigo previsto es David Harland, asesor político de la Fuerza de Protección de Naciones Unidas desplegada en Croacia y Bosnia-Herzegovina. Harland vivió el sitio de Sarajevo, el peor de la historia moderna, con 12.000 muertos por disparos de soldados serbobosnios. Según los fiscales, este testigo mostrará el plan de Mladic —y de su jefe político, el antiguo líder serbobosnio Radovan Karadzic— de dar primacía a los serbios. 

Para declarar sobre Srebrenica, la fiscalía llamará previsiblemente esta semana a declarar al observador militar de la ONU Joseph Kingori, quien aportará datos sobre la deportación de los musulmanes de esa ciudad, la separación entre los varones y las mujeres del enclave. También declarará al respecto el soldado holandés Eelco Koster, que formaba parte del batallón de cascos azules de Holanda encargados de proteger Srebrenica, y vio cómo las fuerzas serbobosnias introducían en autobuses a los varones musulmanes.

 

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