Sequía, una importante amenaza para el líder norcoreano Kim Jong-un

El líder supremo de Corea del Norte podría enfrentarse a la primera gran crisis alimentaria en el país desde su llegada al poder.

El líder norcoreano Kim Jong-Un.EFE

 La grave sequía que afecta a Corea del Norte, la peor en cien años según el régimen, plantea una amenaza al liderazgo de Kim Jong-un, que podría afrontar la primera gran crisis alimentaria en el país desde su llegada al poder en 2011.

"La sequía es una mala noticia para Kim Jong-un, porque es un líder relativamente nuevo y necesita llenar estómagos para mantener la confianza del pueblo", asegura a Efe el analista político surcoreano Shim Jae-hoon en Seúl.

El experto cree que el líder supremo de Corea del Norte no podría salir inmune en caso de producirse una crisis alimentaria a gran escala como la "ardua marcha" de la década de los 90 que causó entre medio millón y dos millones de vidas según cálculos de diferentes organizaciones.

De hecho, uno de los logros atribuidos a Kim Jong-un ha sido la progresiva mejora en la producción de alimentos hasta el año pasado, producto de una reforma que flexibilizó el rígido sistema agrario socialista y a las condiciones climáticas favorables entre 2012 y 2013.

Este avance, que jugó un importante papel a la hora de consolidar el liderazgo del joven dictador, pende ahora de un hilo.

Corea del Norte reconoció el miércoles en sus medios estatales que sufre "la peor sequía en cien años" y casi una tercera parte de sus campos de arroz se están secando, lo que ha elevado los temores a un agravamiento de la escasez alimentaria crónica que arrastra el país.

"La sequía está golpeando severamente a las provincias de Gangwon y Hwanghae (al sur del país). Hwanghae es el granero del país, así que puede haber serios problemas con la cosecha de este año", explicó a Efe, por su parte, el meteorólogo Kim Yong-Jin, de la Administración Meteorológica de Corea del Sur (KMA).

Este especialista cree que la llegada de los monzones de verano (generalmente entre julio y agosto) podría salvar parte de la cosecha, aunque existe la posibilidad de que éstos lleguen más tarde que de costumbre como ha ocurrido otros años.

Las lluvias acumuladas en el país entre enero y mayo solo alcanzaron un 57 por ciento del promedio de precipitaciones registrado entre 1981 y 2010, según datos del Gobierno de la vecina Corea del Sur.

Seúl anunció esta semana que, en caso de que persista esta situación hasta julio, la producción agrícola podría verse reducida entre el 15 y el 20 por ciento.

Desde la crisis de hace dos décadas Corea del Norte nunca ha logrado la autosuficiencia agrícola, por lo que depende de la ayuda exterior para mantener a su población y gran parte de ella sigue malnutrida, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la FAO.

De este modo, "quizá este año el régimen de Kim Jong-un se vea obligado a mejorar las relaciones con Corea del Sur para que el país vecino le pueda prestar una mayor asistencia de alimentos", opina el analista Shim Jae-hoon.

Este mismo lunes Corea del Norte expresó que "no descarta" retomar el diálogo con el Sur, en una inesperada declaración que llegó tras meses de fuertes tensiones.

Aún así, el régimen impuso condiciones para el diálogo que Seúl nunca aceptaría, como la suspensión de los ejercicios militares anuales que las fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos llevan a cabo en territorio surcoreano.

Otro dato preocupante sobre la situación en Corea del Norte es que el año pasado las lluvias también fueron escasas, por lo que las reservas de agua de los embalses se encuentran bajo mínimos, mientras algunos ríos y otras corrientes fluviales también se están secando, según advirtió Pyongyang.

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