Sigue marcha a La Paz

Cerca de veinte organizaciones se suman a las protestas indígenas, manifestando su repudio a las represiones de la policía.

A pesar de que el presidente de Bolivia, Evo Morales, suspendió la construcción de la vía que atravesaría el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), ante las protestas de los indígenas contra de la intervención de su territorio, los aborígenes bolivianos siguen marchando. La represión que sufrieron de parte de las autoridades el pasado domingo se convirtió en un motivo más de su protesta y encendió el paro nacional de 24 horas al que convocó hoy la Central Obrera Boliviana (COB).

Cerca de veinte organizaciones sociales, defensoras de los derechos humanos y activistas de ocho regiones del país se suman hoy al paro, manifestando su repudio ante la intervención policial contra los indígenas. “La COB y el pueblo boliviano han podido ver cómo Evo Morales y sus ministros actúan como en las épocas de la dictadura militar”, afirmó José González, dirigente de los trabajadores de la Salud.

Además del paro, se presentan una huelga de hambre de 20 personas en Santa Cruz y marchas y vigilias en La Paz, Chuquisaca y Cochabamba. La ministra de Defensa, Cecilia Chacón; el viceministro de Interior, Marcos Farfán (quien dirigió la represión policial), y la directora Nacional de Migración, María Renée Quiroga, han renunciado a sus cargos.

El mismo presidente calificó ayer como ‘imperdonables’ los excesos de la represión. Aunque las autoridades negaron que haya víctimas, Morales anunció que una comisión conformada por organismos internacionales y el Defensor del Pueblo investigará los hechos. Añadió que las obras se suspenderán hasta que las comunidades de Cochabamba y Beni, por donde pasará la carretera, sean consultadas y decidan sobre la continuidad del proyecto.

Pero la respuesta del presidente fue insuficiente para los cerca de mil indígenas que hoy cumplen 44 días marchando desde la Amazonia hasta La Paz. Los aborígenes manifestaron que no piden la consulta a las comunidades, sino la cancelación del proyecto. “Tememos que la intervención conduzca a la depredación de la selva y por tanto a la usurpación de nuestros territorios con fines comerciales”, afirmó a este diario José Ortiz, dirigente de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz. “Por eso, aunque diezmados y dispersos, seguimos marchando”, añadió.

Ortiz dijo que, contrario a los anuncios del ministro del Interior, Sache Llorente, quien no reportó muertos o desaparecidos tras la represión, “sí hay un número grande pero indeterminado de desaparecidos y marchamos para que nos respondan por la vida de esos hermanos”.

El portal Tipnis Resistencia publicó una lista de 35 niños y adultos extraviados y reportó la desaparición del dirigente de la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (Cirabo) Alberto Ortiz y de la presidenta de la Cipoap, Durimar Merelis.

“No nos detendremos. Nuestra marcha hacia adelante llevará a Morales a dar marcha atrás”, aseguró Ortiz.

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