Silencio en monumentos y museos de EE.UU.

El cese temporal de 800.000 funcionarios tiene un impacto desigual en las primeras horas - La NASA manda a casa al 97% de su personal.

foto: AFP

Desde el Departamento de Defensa, pasando por la NASA, los museos públicos, los parques nacionales y los centros de investigación, hasta la Casa Blanca y el propio Capitolio, todas las agencias federales de Estados Unidos comenzaron a poner en práctica el martes sus respectivos planes para hacer frente al cierre del Gobierno que entró en vigor en la medianoche del lunes. Las medidas prevén el cese temporal de alrededor de 800.000 de los más de dos millones de funcionarios que trabajan en la Administración estadounidense y contemplan la clausura de oficinas y atracciones turísticas y la suspensión de actividades públicas y programas federales.

Todos los funcionarios cuyos servicios no se consideran esenciales recibieron durante la jornada del lunes llamadas o correos electrónicos en los que se les anunciaba que deben permanecer en sus casas hasta que el Congreso llegue un pacto sobre el presupuesto. Pese a todo, muchos de ellos acudieron el martes a sus puestos como si se tratara de un día de trabajo más. La congestión del tráfico en las carreteras de entrada a Washington, la ciudad que concentra la mayor cantidad de empleados del Gobierno, era la habitual en una jornada laboral. Sin embargo, la mayoría de ellos se limitó a recoger sus pertenencias, cerrar asuntos pendientes, actualizar su buzón de voz y cambiar la respuesta de sus emails por 'ausente de la oficina'.

El presidente de EE UU, Barack Obama, se dirigió a ellos el martes a través de una carta en la que les agradecía su labor y sacrificio. 'Vuestro trabajo es vital para la seguridad de nuestra nación y la de nuestras familias y lo hacéis en medio de este clima político que en los últimos tiempos os ha tratado muchas veces como a un saco de boxeo', se lamentaba el mandatario. En su misiva, Obama hacía referencia a los empleados del servicio de Parques Nacionales y de los museos públicos, como los dependientes del Instituto Smithsonian, en la capital del país. A las ocho de la mañana, recibieron la orden de cerrar todas las instalaciones mientras dure la parálisis del Gobierno. 'Todos los museos y el zoo nacional permanecerán clausurados. Todos los programas y actividades previstas también se han suspendido', informó en sendos tuits el Smithsonian. Las 401 unidades dependientes del Servicio de Parques Nacionales, desde escenarios de batallas de la Guerra Civil y reservas naturales, hasta la estatua de la Libertad, en Nueva York, o la isla de Alcatraz, en San Francisco invitaron a sus visitantes a abandonar las instalaciones. 'Los que se encuentran acampados o en hoteles tienen 48 horas para marcharse', explicó su portavoz.

Durante el cierre del Gobierno de hace 17 años, la clausura de los monumentos del centro de Washington y de los museos del Smithsonian ocasionaron pérdidas diarias de 200 millones de dólares. La industria del turismo ya ha acusado el impacto de la falta de fondos públicos, pero la actividad relacionada con la investigación también está sufriendo las consecuencias. El 97% del personal de la NASA ha sido obligado a quedarse en casa hasta nuevo aviso. Desde primera hora de la mañana, los canales de televisión y la web de la agencia espacial dejaron de operar, como la mayoría de las páginas web de la Administración. El prestigioso Instituto Nacional de Salud dejará de atender las solicitudes de becas para investigadores.

No todas las agencias y Departamentos están sufriendo el mismo impacto. El Departamento de Trabajo ha advertido de que no podrá hacer público el informe mensual del paro porque la Oficina de Estadística Laboral, encargada de elaborarlo, únicamente cuenta con tres personas; la mitad del personal civil del Pentágono y casi el 100% del de la Agencia de Medio Ambiente han sido enviados a sus casas. Sin embargo, el Departamento de Estado o el sistema de tribunales federales tienen fondos suficientes funcionar varias semanas más. Eso sí, las bodas, al menos en Washington, se han cancelado mientras dure el cierre.