Sin control, sin orden y sin líder

Islamistas moderados, radicales afiliados a Al Qaeda, laicos prodemocráticos e independentistas kurdos forman la oposición.

Los rebeldes sirios son una mezcla de varios actores. / AFP
Los rebeldes sirios son una mezcla de varios actores. / AFP

Tras más de dos años, el conflicto en Siria ha aumentado en complejidad y hoy el Ejército del régimen se enfrenta a una serie de grupos que van desde rebeldes que quieren democracia a islamistas radicales aliados con Al Qaeda. Este es un panorama de quiénes pelean en la guerra siria:

Ejército Libre de Siria (ELS). Varios oficiales del Ejército desertaron tras la respuesta del régimen a las manifestaciones y, en julio de 2011, anunciaron la creación del ELS para proteger al pueblo sirio y derrocar al gobierno del presidente Bashar al Asad. La idea del ELS y de una Siria democrática y laica atrajo a más soldados y a milicianos voluntarios. Muchas de estas nuevas milicias no tenían relación con los líderes del ELS, que estaban establecidos en Turquía. La ausencia de un comando central hizo que los grupos operaran de forma más o menos independiente. Con el paso de los meses, estos rebeldes se empezaron a quejar de la falta de financiación, armas y municiones. En ciudades como Alepo, la población los acusó de saquear.

Frente Sirio Islámico de Liberación (FSIL). El FSIL se formó a mediados de 2012 y es la mayor coalición de grupos islamistas moderados. Tres de las brigadas rebeldes más importantes del conflicto pertenecen al FSIL: Al Farouq en Homs, Suqur al Sham en Idlib y Al Tawhid en Alepo. Las tres también forman parte, o lo han hecho, del ELS. Según los expertos, se trataría de grupos que se han ido radicalizando a lo largo del conflicto o que, condicionados por el apoyo de los países del golfo Pérsico a estas milicias, han adoptado un estilo más islamista con el fin de captar miembros y fondos.

Movimiento Islámico Ahrar al Sham. Esta coalición, antes conocida como el Frente Sirio Islámico, se ha ido consolidando en los últimos meses alrededor de las milicias de Ahrar al Sham. Menor que el FSIL, está formada por diferentes grupos islamistas ya no tan moderados. Al Sham se creó en Idlib y hoy está presente en toda la Siria rebelde. Es un grupo muy bien organizado que en las zonas bajo su control establece departamentos de propaganda y escuelas islámicas y también asiste a la población con ayuda humanitaria, lo que le ha supuesto apoyo popular. Sus líderes suelen asegurar que, tras una hipotética caída del régimen, respetarían la voluntad del pueblo sirio.

Frente Al Nusra. Tras anunciarse públicamente en enero de 2012, este grupo ha ganado gran prominencia. Formado por yihadistas veteranos de Irak y Afganistán, Al Nusra es una milicia islamista radical cuyo líder juró lealtad a Al Qaeda en abril. En diciembre, EE.UU. los etiquetó como grupo terrorista. En el terreno, Al Nusra despierta tanta admiración como temor entre la población y los demás rebeldes. Bien financiados y armados, gracias a su control de pozos petrolíferos en el este de Siria y al presunto apoyo de países como Catar, se los considera los más efectivos en el frente. Además, han realizado atentados suicidas en algunas ciudades. Al Nusra quiere un régimen radical basado en la sharia (ley islámica). Su estricto código de comportamiento y la distribución de ayuda les ha hecho ganar apoyos.

Otros islamistas. Los hay, desde moderados como el Frente al Wahda al Tahrir al Islamiya, en Raqqa, hasta radicales, como Ghuraba al Sham, de Alepo.