La situación "se complica" para feministas detenidas en China

Las mujeres podrían enfrentarse a cinco años de prisión tras ser acusadas de "alterar el orden y causar problemas".

 La situación para las cinco feministas detenidas en China "se complica" sin haber sido liberadas aún tras más de treinta días bajo arresto, según alertó hoy uno de los abogados de las mujeres, Wang Fei, en declaraciones a Efe.

Wu Rongrong, Wei Tingting, Wang Man, Zheng Churan y Li Tingting fueron arrestadas entre el 6 y el 7 de marzo pasados, acusadas de "alterar el orden y causar problemas".

Las detenciones se produjeron de manera previa a la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, cuando las feministas tenían previsto repartir panfletos y pegatinas contra las agresiones sexuales en el transporte público en diversas ciudades de China, entre ellas Pekín.

Las mujeres se acercan a los 37 días de arresto, periodo en el que las autoridades tienen que acusarles formalmente de un delito o liberarles.

La liberación, no obstante, suele ocurrir antes de que se cumpla el mes bajo detención, por lo que los abogados ven más que probable que tengan que ir a juicio.

De ser consideradas culpables podrían enfrentarse a cinco años de prisión, incluso más en el caso de que se añadan nuevos cargos o se modifiquen, una situación que sucede en múltiples casos contra activistas o disidentes.

Sin querer especular sobre lo que sucederá, el letrado Wang, que lleva el caso de Wu Rongrong, se limitó a señalar que estará pendiente de lo que ocurra esta semana.

Wang explicó que por el momento los letrados son los únicos autorizados a ver a las detenidas, si bien en muchas ocasiones ellos también fueron expulsados del centro de detención sin poder reunirse con sus clientes.

Al parecer, las feministas han sido privadas de acceso a medicamentos y han sufrido constantes interrogatorios en este tiempo.

Dos de ellas, Wu Rongrong y Wang Man, de 30 y 33 años respectivamente, tuvieron que ser hospitalizadas hace unas dos semanas, según alertaron los abogados.

Wu padece una enfermedad crónica del hígado que se había agudizado antes de ser detenida y Wang Man sufrió un ataque al corazón.

Las arrestadas forman el grupo de feministas más activo en China y son conocidas por la creatividad y el humor de sus iniciativas para luchar por los derechos de la mujer y de la comunidad LGTB en este país.

Su arresto ha desencadenado una gran campaña de protesta internacional y también en China, donde, a pesar de la intimidación y la censura del régimen, estudiantes y trabajadores han impulsado una campaña para pedir su liberación.