Sobras de comida y ropa usada a cambio de limpiar baños a mano en la India

Human Rights Watch describe como esta forma de explotación continúa en el siglo XXI con el conocimiento de las autoridades locales.

AFP

 La intocable Munnidevi recibe restos de comida a cambio de limpiar excrementos humanos en casas de castas altas, una práctica que pervive en la India a pesar de su prohibición, tal como denuncia Human Rights Watch (HRW).

En el informe "Limpiando desechos humanos: Recolección manual de materias fecales, castas y discriminación en la India", la ONG estadounidense describe como esta forma de explotación continúa en el siglo XXI con el conocimiento de las autoridades locales.

El pueblo de Kasela en el norteño estado de Uttar Pradesh es paradigmático: 12 familias de intocables -el eslabón más bajo en la jerarquizada sociedad india- limpian manualmente letrinas a cambio de comida, ropa usada, grano o acceso a los campos para recoger leña.

En el mejor de los casos, Munnidevi, residente de Kasela, recibe comida por su trabajo; en el peor, le permiten el acceso a terrenos comunitarios y privados para el pastoreo de ganado y la recolección de leña.

Esta mujer de mediana edad dejó de ir a las casas donde no recibía ningún pago por su labor pero tuvo que regresar tras ser amenazada con la prohibición de acceder a los campos.

"Tengo que ir (a las casas a limpiar los excrementos). Si falto un solo día me amenazan", dijo Munnidevi a HRW, que afirma en su informe que las autoridades del pueblo son consientes de esta situación y sin embargo no le ponen fin.

HRW ha documentado casos en que concejos municipales participaron en el reclutamiento basado en las castas para limpiar áreas abiertas de defecación.

"Los sucesivos intentos del Gobierno indio de terminar con la limpieza manual de letrinas basada en la casta han descarrilado por la discriminación y la complicidad local", afirmó Meenakshi Ganguly, directora para Asia del Sur de HRW.

"El Gobierno tiene que tomarse en serio su deber de prohibir la recolección manual de desechos humanos y ayudar a las comunidades de castas afectadas", remarcó la activista.

La India prohibió obligar a una persona a practicar la limpieza manual de excrementos en 1955 y en varias ocasiones ha aprobado leyes que prohíben la práctica en su totalidad con poco éxito.

La última vez fue en 2013, con una ley que estableció que el Gobierno debía compensar a las comunidades de intocables forzados a limpiar letrinas con un trabajo alternativo, becas y otras ayudas.

En marzo de 2014, el Tribunal Supremo de la India dictaminó que la recolección manual de basura viola los derechos humanos y urgió de nuevo al Gobierno a tomar medidas. A pesar de ello la práctica continúa y su fin no parece cercano.

Y ello a pesar de que un líder de la estatura de Mahatma Gandhi calificó esta práctica de "vergüenza nacional", en vano.

Temas relacionados