Sobrinos de Maduro fueron condenados en EE.UU.

El jurado estadounidense decidió dejar en prisión a los dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, acusados de planificar el envío de 800 kilos de cocaína a ese país.

El presidente de Venezuela Nicolas Maduro, esposo de Cilia Flores, tía de los implicados en el caso de narcotráfico. EFE

Tras el fin de los argumentos de la fiscalía y la defensa y luego de seis horas y media de deliberaciones, el jurado declaró culpables a Efraín Campo Flores y a su primo Franqui Francisco Flores de Freitas, sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, en una corte federal del sur de Manhattan. El juez Paul Crotty fijó como fecha tentativa de la sentencia el 7 de marzo.

Esta semana, sin embargo, los abogados denunciaron varias "irregularidades" durante el juicio. Según dijeron, "esto es una aberración total. Hay tantas dudas razonables" sobre las pruebas que supuestamente les incriminan, argumentó Randall Jackson, abogado del acusado Efraín Antonio Campos Flores, de 30 años.
 
Están acusados de dos delitos: conspirar para enviar droga a Estados Unidos y conspirar para manufacturar y distribuir droga en el país. Si declarados culpables, su pena será de 10 años como mínimo por cada delito y de cadena perpetua como máximo.
 
Ambos fueron detenidos en Haití en noviembre del año pasado por la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, y trasladados a Nueva York, donde han permanecido casi un año en prisión a la espera del juicio.
 
Jackson dijo al jurado que el principal testigo de la fiscalía, el informante de la DEA y narco del cartel de Sinaloa José Santos Peña, no es creíble porque mintió en la corte bajo juramento, porque nunca se incautaron drogas en la operación y no hay pruebas de que los primos sean culpables.
 
"El caso entero se basa en informantes confidenciales en los que no se puede confiar", dijo Jackson, que describió a Santos Peña como un "sociópata".
Campos Flores y Flores de Freitas "fueron atrapados con las manos en la masa", aseveró por su lado el fiscal Emil Bové al cerrar sus argumentos. "Hay evidencia real en sus teléfonos que fueron incautados, en sus confesiones, en las grabaciones" de reuniones secretas, añadió.
 
"Al menos durante 13 veces" los acusados escucharon "que las drogas vendrían a Estados Unidos. Lo hicieron a sabiendas, dijo.
 
Y para Bové, no importa si el ladrillo que Campos Flores mostró a los informantes diciendo que era cocaína proveniente de la guerrilla colombiana de las FARC lo era o no. "¡Lo que importa es que él creía que lo era!", dijo.