La soledad, mala consejera de la presidenta de Corea del Sur

La presidenta surcoreana, Park Geun-hye, está al borde de un “impeachment” por cuenta de los abusos que cometió Choi Soon-sil, su asesora espiritual.

Manifestaciones a favor y en contra de la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye.
Manifestaciones a favor y en contra de la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye. AFP

Ser muy buena amiga le está saliendo caro a la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye. Miles de personas se manifiestan desde hace unas semanas en el país pidiendo su renuncia por un caso de corrupción protagonizado por su “asesora espiritual” e íntima amiga, Choi Soon-sil. Esta mujer, según la investigación, habría aprovechado su cercanía con la mandataria para recaudar millonarias cifras para supuestas fundaciones y, lo más grave, interferir en asuntos del Estado.

El escándalo estalló en octubre, cuando una cadena de televisión de Corea del Sur reveló que en el viejo computador de Choi había encontrado correos que confirmaban que había manejado documentos e información clasificada. Además había asesorado a Park en política nacional e internacional. De inmediato saltaron las alarmas, pues esta mujer sin cargo oficial y simple representante de la Iglesia de la Vida Eterna, no sólo se apropió de US$65,7 millones de dólares, sino que controlaba a su antojo a la presidenta y, de paso, los destinos de la nación.

Según las investigaciones, Choi llegó incluso a influir en la designación de ministros y participó en debates como el cierre del polígono industrial de Kaesong, un proyecto conjunto con Corea del Norte.

Las revelaciones del caso tienen hoy a Park —a quien le quedan nueve meses de gobierno— al borde del abismo político. Park ofreció disculpas a los coreanos, pero se justificó diciendo que era una mujer muy sola: “Desde que llegué al palacio presidencial he vivido una vida solitaria”. Nunca se casó, no tiene hijos y explicó que se había alejado de su familia para evitar cualquier sospecha de nepotismo, pues el país está lleno de casos de favorecimiento familiar. Admitió que Choi le había dado su “opinión personal” sobre algunos de sus discursos y había tenido acceso a documentos oficiales.

Después de que la Fiscalía la declarara cómplice de Choi el domingo pasado, el consejo de ministros aprobó ayer un proyecto de ley para crear un comité de investigación independiente por presunta corrupción y tráfico de influencias. La Fiscalía no puede presentar cargos contra Park porque la Constitución surcoreana estipula que el presidente cuenta con inmunidad, excepto en casos de insurrección o traición.

Los fiscales creen que Park cooperó con Choi Soon-sil y otros dos excolaboradores para presionar a más de 50 empresas con el fin de que donaran dinero a dos fundaciones. Además, y quizás lo que más indignación ha causado entre los surcoreanos, es que le aseguró privilegios académicos a la hija de Choi. Una vez logre el visto bueno de la presidenta, el consejo independiente contará con 20 días para realizar los preparativos y otros 70 para llevar a cabo la investigación. Se cree que la presidenta no irá ante los fiscales para ser interrogada, ya que su abogado ha puesto en duda la neutralidad de la Fiscalía.

Después de semanas complejas, la mandataria se niega a dimitir, a pesar de las peticiones masivas de políticos y ciudadanos. Cientos de miles de personas se manifiestan a diario en Seúl y la semana anterior la cifra superó el millón, según los organizadores.

Una vieja amistad

La relación entre Park y la familia Choi se remonta a 1974, cuando la presidenta perdió a su mamá en un atentado para asesinar a su padre, el dictador Park Chung-hee, muerto en otro ataque en 1979. Durante el luto, el predicador Choi Tae-min, quien ya acumulaba gran influencia por su cercanía con el padre de Park, se convirtió en el mentor de la joven. El exmonje budista, casado seis veces, convertido el catolicismo y fundador de la Iglesia de la Vida Eterna, convenció a la jovencita de que recibía mensajes desde el más allá, particularmente de su madre. Desde entonces se convirtió en la sombra de Park Geun-hye. Un cable de Wikileaks filtrado en 2007 aseguraba que “Choi tenía control total sobre el cuerpo y el alma de Park en sus años de formación, gracias a lo cual sus hijos acumularon una gran fortuna”.

Eso hasta 1994, cuando murió y su hija, Choi Soon-sil, la actual protagonista del escándalo, se convirtió en la pastora de la iglesia, la mejor amiga de Park y su asesora en la sombra. Por recomendación suya, Park incluyó en su ceremonia de posesión, en 2012, un árbol decorado con pequeños monederos de seda, para atraer la buena suerte. Al parecer no funcionó, pues su confidente hoy está presa y ella al borde de la destitución.

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