Somalia, un país en crisis

A la hambruna que cobra miles de vidas, la pobreza y años de guerra, se suman los ataques de los terroristas.

Según la Organización de Naciones Unidas, aunque la hambruna azota a varios países del cuerno de África, es Somalia el que lleva la peor parte. De acuerdo con sus cifras, tan sólo en dos provincias del sur del país 350.000 personas corren el riesgo de morir por falta de alimento. Y es que la ayuda humanitaria no ha logrado llegar debido al férreo control que ejercen en buena parte del país los insurgentes islamistas de Al Shabab, el grupo terrorista ligado a Al Qaeda y autor de uno de los atentados más graves de los últimos tiempos en ese país.

Ali Mohamud Rage, portavoz del grupo extremista, había lanzado la amenaza hace apenas dos meses, cuando se vieron obligados a retirarse de la capital, Mogadiscio: “Volveremos pronto y con más fuerza”, dijo entonces. Ayer la cumplieron y, en un atentado suicida con un carro bomba lleno de combustible, mataron a más de 90 personas que se encontraban en un complejo de edificios gubernamentales en el centro de la capital somalí.

“Por deseo de Dios, los muyahidines han planificado y llevado a cabo satisfactoriamente un ataque sagrado sobre los ministerios del Gobierno apóstata”, asegura Al Shabab en un texto revelado minutos después del atentado. “El ataque se ha cobrado cientos de vidas del que se hace llamar Gobierno”, sentencia.

Según analistas consultados por el periódico The Guardian, al salir de Mogadiscio este grupo terrorista perdió sus principales fuentes de financiación y la sequía y la hambruna han golpeado a sus integrantes, por lo que en las últimas semanas habían centrado sus ataques en la frontera con Etiopía. Sin embargo, el de ayer demuestra que aún tienen poder.

“La escena es horrible. Nuestras mentes no pueden aceptar que ven estas cosas. Es traumático”, afirmó el director del servicio de ambulancias de Mogadiscio, Ali Muse Mohamud. La mayoría de los muertos son estudiantes que habían acudido al complejo atacado a presentar exámenes para solicitar becas de estudio. Por su parte, el portavoz de la Policía de Somalia, el coronel Abdulahi Hassan Barise, le aseguró a EFE que “este es un desastre nacional, es inhumano y un acto que un ser humano no puede aceptar”.

El enfrentamiento entre Al Shabab y el Gobierno es la última fase del conflicto que ha dejado a Somalia sin una administración unificada y estable tras la caída del dictador Siad Barré en 1991. El país está en manos de señores de la guerra tribales, milicias islámicas y bandas de delincuentes armados.

Temas relacionados