“Su suerte será como la de estos”

En el más reciente video, los extremistas muestran en jaulas a 21 peshmergas, los guerreros que los derrotaron en Kobane (Siria).

El Estado Islámico muestra su llegada a la ciudad de Sirte, en la costa de Libia, muy cerca de la capital Trípoli. AFP

Ya nada parece sorprender. El Estado Islámico ha decapitado, quemado, lapidado, colgado, mutilado, enterrado y ejecutado sin piedad a miles de personas en Siria, Irak y ahora Libia. Desde julio de 2014, cuando tomaron el control de amplios territorios, los extremistas parecen imparables. Sin embargo, hubo un momento en que parecía brillar una luz. En la lucha por la ciudad siria de Kobane, que finalmente les fue arrebatada a los yihadistas, emergió un grupo que parecía tener la fórmula para detener al Estado Islámico: los peshmergas.

Estos hombres, antiguos enemigos de Sadam Hussein, son temidos guerreros, veteranos de guerra con amplia experiencia en el campo de batalla. Ante el avance del Estado Islámico, que les propinó inicialmente terribles derrotas, los peshmergas se unieron a los kurdos y lograron frenar el avance de los extremistas en varias ciudades iraquíes.

Pero el precio que pagan los peshmergas es alto. No sólo perdieron miles de vidas, sino que muchos de ellos fueron capturados por miembros del Estado Islámico. Prueba de ello fue el video que ayer reveló el grupo terrorista, en el que expone en jaulas a hombres presentados como peshmergas, profiriendo amenazas contra los combatientes kurdos iraquíes que le han declarado la guerra.

La puesta en escena de este video, recuperado por el centro estadounidense de vigilancia de las webs islamistas, recuerda a la del piloto jordano quemado vivo en una jaula, según un video difundido por el grupo el 3 de febrero. El más reciente video no muestra ejecuciones, pero sí a los 21 rehenes, vestidos con la habitual túnica de color naranja (al igual que los presos de Guantánamo) y la cabeza baja, que son trasladados hacia las jaulas situadas en una plaza rodeada de muros de cemento, frente a combatientes encapuchados del EI armados con pistolas.

Un hombre con barba que lleva un turbante blanco dirige un mensaje a los peshmergas, a los que conmina a que cesen de combatir contra el EI. “Si no, su suerte será como las de estos, dentro de las jaulas o bajo tierra”, advierte. Después, los rehenes metidos en las jaulas son paseados en vehículos pick-up por una calle en medio de decenas de habitantes y de hombres armados.

Un comandante de los peshmergas en Kirkuk, el general Hiyowa Rach, afirmó a la AFP que los peshmergas rehenes fueron capturados el 31 de enero, “cuando los combatientes kurdos repelieron un ataque terrorista del EI contra Kirkuk”.

Mientras tanto, los yihadistas continúan su conquista de territorio. Luego de Irak y Siria, los yihadistas parecen ya estar en el norte africano. “Libia es hoy en día el mayor foco terrorista del mundo”, afirma Mazen Sherif, experto tunecino en temas militares y estratégicos. Al contrario de Irak y de Siria, donde una coalición internacional bombardea al grupo Estado Islámico, su brazo libio tiene vía libre debido al caos en el que está sumido el país, añade. “Libia constituye el punto geográfico más cercano a Europa con movimientos yihadistas y el principal lugar de paso para la inmigración clandestina”, explica un diplomático libio en Europa. “Si consiguen controlar la costa libia, será el caos”, advirtió.

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