Subsecretaria de EE.UU. se reúne con disidentes cubanos, sin las Damas de Blanco

"Sabemos que la política que hemos seguido en los últimos 50 años ha servido solamente para aislarnos", dijo la jefa de la diplomacia estadounidense para América Latina.

La jefa de la diplomacia estadounidense para América Latina, Roberta Jacobson, sostuvo una reunión el viernes con disidentes cubanos en La Habana, a la que no quiso acudir la jefa de las Damas de Blanco, tras las primeras conversaciones de alto nivel entre ambos países en 35 años.

"Fue muy importante para mí escuchar sus perspectivas y como podemos apoyar a la sociedad civil en el futuro (...), fue invaluable para mí tener esta oportunidad", dijo Jacobson luego de ser anfitriona de un "desayuno de trabajo" al que asistieron siete prominentes disidentes, entre ellos Martha Beatriz Roque, Guillermo Fariñas, José Daniel Ferrer y Elizardo Sánchez.

"Sabemos que la política que hemos seguido en los últimos 50 años ha servido solamente para aislarnos y no para crear el empoderamiento del pueblo cubano, que es lo que estábamos buscando", agregó la funcionaria en rueda de prensa.

Jacobson también había invitado al encuentro a la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, pero ella no quiso asistir.

"No participé, mi decisión se debe a que no hubo balance en los participantes en cuanto a diversidad de opiniones", dijo Soler al explicar sus razones para no reunirse con Jacobson, un reflejo de las divisiones entre los disidentes cubanos.

"La reunión (con Jacobson) fue muy cordial, estamos complacidos con este encuentro. No puedo hablar por toda la sociedad civil cubana, pero estoy satisfecho con la posición diplomática norteamericana", dijo Elizardo Sánchez, líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos.

"Esta cuestión de que si saludamos o no el diálogo con el gobierno norteamericano yo diría que es secundaria, que lo importante es que nos mostremos unidos", dijo por su parte José Daniel Ferrer, jefe de un grupo opositor muy activo en el oriente de la isla.

"No representan al pueblo cubano"

La directora de Estados Unidos de la Cancillería cubana y contraparte de Jacobson en las conversaciones, Josefina Vidal, criticó la reunión con disidentes: "este pequeño grupo de personas no representa a la sociedad cubana".

"Ellos no representan los intereses del pueblo cubano, esa es una gran diferencia con el gobierno de Estados Unidos", dijo Vidal en una entrevista con el canal estadounidense de noticias MSNBC.

"La sociedad civil cubana son más de 5.000 organizaciones, asociaciones de mujeres, de jóvenes, estudiantes, campesinos, profesionales", añadió.

Jacobson no comentó la ausencia de la jefa de Las Damas de Blanco, el grupo más visible de la oposición cubana y el único que tiene permiso del gobierno de Raúl Castro -desde 2010- para manifestarse en la calle luego de la misa dominical en la iglesia de Santa Rita en La Habana.

Washington ha sido el principal aliado y benefactor de los opositores cubanos durante medio siglo, por lo que el histórico acercamiento con Cuba anunciado el 17 de diciembre por el presidente Barack Obama ha causado desazón entre algunos de ellos.

El encuentro con los disidentes se desarrolló en la residencia del jefe de la Sección de Intereses (SINA), que opera en ausencia de embajada. La mansión con lámparas de cristal, cancha de tenis y piscina, está situada en una zona de enormes residencias diplomáticas en el oeste de La Habana.

Jacobson, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, es el funcionario estadounidense de mayor rango que visita Cuba desde 1980, año en que un enviado del presidente Jimmy Carter se reunió con Fidel Castro, ahora de 88 años y retirado del mando desde 2006, quien ha sido el gran ausente del histórico proceso de acercamiento entre ambos países.

La funcionaria reiteró que Washington mantendrá su compromiso con los derechos humanos en la isla de régimen comunista.

"Sin duda los derechos humanos se mantienen en el centro de nuestra política y es crucial que continuemos hablando sobre derechos humanos (...) ahora directamente con el gobierno cubano", dijo la funcionaria, quien indicó que sus conversaciones del jueves con funcionarios cubanos fueron "cordiales y respetuosas".

"Ayer fue un importante paso hacia las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero solo fue un primer paso. Sabemos que se necesitan otros", expresó.

Dijo que "aunque la política de Estados Unidos ha cambiado, estamos listos para avanzar. Vamos a ver si el gobierno cubano está listo para avanzar tan rápido que nosotros".

"Acercamiento no está condicionado"

Jacobson expresó que "el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas va continuar y no esta condicionado con otras cosas".

"Tenemos discrepancias y diferencias con muchos países en el mundo, pero eso no significa que no podemos tener relaciones diplomáticas", expresó.

En las conversaciones ambas partes pusieron en la mesa asuntos pendientes que esperan solucionar como parte de la normalización de relaciones, rotas en 1961.

Las demandas de Cuba son el levantamiento del embargo económico estadounidense vigente desde 1962, que la isla sea retirada de la lista norteamericana de naciones que patrocinan el terrorismo y cambios en las normas migratorias estadounidenses, que afirma estimulan la emigración ilegal desde Cuba.

Según fuentes de la Iglesia, Jacobson se reunirá el viernes en la tarde con el cardenal Jaime Ortega, un interlocutor privilegiado del gobierno cubano.