En la Sudáfrica de Mandela "la segregación aún es grave"

La Sudáfrica que dejó Nelson Mandela hizo grandes avances en la reconciliación entre blancos y negros.

Cientos de habitantes de Cape Town protestan contra el Congreso Nacional Africano, partido de gobierno, por los pobres servicios públicos que reciben. Habrá elecciones el próximo abril. / AFP

A pesar de que nadie cuestiona los logros de Nelson Mandela de evitar una guerra civil y negociar pacíficamente el fin de tres siglos de dominio blanco, los números revelan que aunque Sudáfrica es hoy ejemplo mundial de reconciliación, el presente no es alentador. La brecha entre ricos y pobres es cada vez más grande: un hogar blanco, por ejemplo, gana en promedio seis veces más que uno negro y casi uno de cada tres ciudadanos negros está desempleado, contra uno de cada 20 blancos.

Los índices de violencia también preocupan a las autoridades, principalmente en ciudades como Cape Town. El Medical Research Council afirma que "más del 90% de los fallecidos en el país por violencia son negros". Sin embargo, un estudio revela que los blancos tienen un 50% más de temor y percepción de peligro que los negros. Tony Roshan Samara, un reconocido investigador sobre temas de violencia urbana en Cape Town, profesor de la Universidad George Manson y autor del libro “Cape Town after Apartheid Crime & Governance in the Divided City” habló con El Espectador sobre la violencia en esta ciudad sudafricana.


¿Cuáles fueron las causas del incremento de los niveles de violencia en Cape Town luego del Apartheid?

En Cape Town existen diferentes tipos de violencia, y cada uno es distinto en términos de causalidad. Aunque todos están de alguna manera relacionados con la grave desigualdad, la carencia, el sufrimiento generalizado, y el trauma sin resolver de los años en que el Apartheid estuvo en auge. No es la violencia criminal de las pandillas o la violencia criminal en general, la que recibe la mayor atención por las autoridades. Hay violencia endémica contra las mujeres y los niños. Hay una violencia que proviene del Estado y de la policía, en particular la que obtiene la mayor parte de atención. Parte de la violencia estatal se relaciona directamente con la guerra contra el crimen, y en alguna medida como respuesta a los movimientos sociales militantes.

¿Qué señalan las estadísticas?

Desconozco si la violencia va en aumento. Las estadísticas oficiales de la delincuencia muestran una cierta disminución en los últimos años en determinados delitos, pero no hay cifras fiables sobre la violencia policial. La violencia al interior del hogar es difícil de medir y es generalizada, aunque no podemos decir con certeza si está aumentando o disminuyendo.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno?

Los niveles de violencia en la ciudad son muy altos. Simplemente no hay respuesta eficaz que provenga del gobierno, y muchas de sus políticas directamente (de control) e indirectamente (bienestar social) en realidad contribuyen al problema. No existen servicios para hacer frente al problema de las drogas, no hay apoyo para las mujeres y los niños víctimas de la violencia; no existe un plan de desarrollo económico real que estabilice y eventualmente desarrollen las comunidades. Los esfuerzos de las comunidades para organizarse a menudo son interferidos o tratados como amenazas a la autoridad estatal. En lugar de apoyar estos esfuerzos, el gobierno los ignora o los ataca en muchos casos. Los que obtienen el apoyo son a menudo proyectos pequeños, ligados a los partidos políticos, o no tienen ningún impacto en los problemas masivos los que se enfrenta la ciudad.

De acuerdo con la escala de las ciudades más peligrosas del mundo publicado en 2013 por el portal “Bussines Insider”, Cape Town se encuentra en el puesto número 33. ¿Cuáles son las estrategias usadas por el gobierno para parar el crecimiento del crimen?

Durante casi 20 años se han aferrado a la idea de que la manera de hacer frente a la delincuencia es “bajar el martillo”. Esa política de guerra contra el crimen, que ignora las causas sociales del delito (de la pobreza, la desigualdad de género y el trauma) perjudica a las comunidades y realmente puede hacer que las bandas criminales sean más fuertes. Todos los grandes partidos han tratado de posicionarse como los más fuertes centrándose principalmente en los delitos que tienen lugar en las zonas más ricas o que dejan una mala imagen para la sociedad.

¿Cuánto poder tienen en Cape Town los carteles y vendedores de droga?

Estoy seguro de que tienen un poder importante, sobre todo en las comunidades en las que operan. Pero ellos prosperan donde el Estado está ausente y en comunidades donde no se les ha dado el apoyo para salir adelante. Las pandillas son complicadas porque no son extraños que invaden a la comunidad, que es como la policía y el gobierno a menudo les trata. Ellos están profundamente arraigados en las comunidades y no pueden ser simplemente expulsados. Los miembros de las pandillas provienen por lo general de las comunidades en las que viven y están ligados por lazos de sangre y luz a estos lugares. El gobierno debe aceptar que, si bien la delincuencia y las pandillas pueden ser reducidas, las mismas personas, los gángsters y mafiosos "futuros" no van a ningún lugar. No tienen a dónde ir.

¿Qué papel juegan los niños en esta ola de violencia?

Ellos son las principales víctimas, y a menudo son reclutados por las pandillas, lo cual es otra forma de victimización. Pero no solo los niños. Una encuesta realizada en Durban, Johannesburgo y Cape Town se encontró que la gran mayoría de las mujeres había experimentado algún tipo de abuso sexual, emocional, físico o económico. 55 % informo que había experimentado las cuatro. Poco menos del 80% de los incidentes graves se produjo ya sea dentro de la casa de la víctima o en la casa del abusador, lo que contribuye a la invisibilidad de los crímenes contra las mujeres.
Un estudio del año 2002 reveló también que algo más de un tercio de los niños que abandonan la escuela en el Cabo Occidental han sido víctimas de ataques sexuales. El Consejo de Investigación Médica (MRC) encontró que el 20 % de los estudiantes de décimo grado en Cabo Occidental sufría de trastorno de estrés postraumático y que el 83 % había estado expuesto a por lo menos a un evento traumático, debido principalmente a los altos niveles de acoso sexual y a diversas formas de violencia, relacionadas con las pandillas.

¿Casi 20 años después del apartheid, en Ciudad del Cabo se ha construido una verdadera hermandad entre los negros y los blancos o la discriminación sigue existiendo?

No, no existe una verdadera fraternidad. La segregación es todavía grave, como es la discriminación. Un ejemplo de ello es que la gran mayoría de los pobres siguen siendo no blancos y que esta población sigue estando segregada en las áreas del municipio que se crearon durante la época del apartheid.


¿Existe La democracia Cape Town?

No. Si bien, en principio, todos los adultos pueden votar, no hay opciones reales. Los principales partidos son diferentes versiones uno del otro, y la capacidad de la mayoría para dar forma a las condiciones de sus vidas a través del proceso político formal no existe. Los pobres son segregados físicamente y socialmente, se les excluye de cualquier conexión real para la toma de decisiones sobre el futuro de la ciudad.