Sueños truncados

En el aniversario, Obama tiene en su segundo mandato el reto de mostrarse como un hombre de paz y unir a la nación.

Martin Luther King Jr., luchador negro por los derechos civiles, fue asesinado el 4 de abril de 1968.
Martin Luther King Jr., luchador negro por los derechos civiles, fue asesinado el 4 de abril de 1968.

Fue el 4 de abril de 1968 cuando el líder comunitario, pastor y activista más emblemático del siglo XX en los Estados Unidos fue asesinado. La razón: liderar la mayor cruzada de Occidente a favor de los derechos civiles ejercitando la no violencia, dejando muy cerca a esta inmensa nación de lo que él llamaba la tierra de los sueños. Un lugar donde alcanzar todo lo que el hombre deseara fuera posible, gracias a que las posibilidades fueran iguales para todos, no para unos pocos.

Cuarenta y cinco años después, irónicamente en medio del segundo mandato del primer presidente afroamericano en la historia de este país, hay una realidad que parece no tener objeción. El sueño de nación de Martin Luther King, inmortalizado en su famoso discurso “I have a dream”, está en grave peligro, aseguran muchos de los que hoy lo recuerdan en el aniversario de su magnicidio.

“El Dr. King hablaba de crear un sociedad justa, donde cualquiera en este país que trabajara duro y siguiera las reglas alcanzaría una mejor vida para él y su familia, un lugar donde el futuro fuera viable para todos”, asegura Belle Wallace, de 65 años, una neoyorquina jubilada de ascendencia afroamericana. “Pero no, hoy los que más trabajan son los que más duro la pasan, mientras los poderosos, los que rompen las reglas, siguen siendo dueños de todo. Lo triste es que nadie hace nada” concluye.

Con un 17% de Estados Unidos viviendo bajo la línea de pobreza, la cifra más alta de la historia reciente de este país y siendo la población afroamericana y latina la más azotada y con los niveles de desempleo y desalojos hipotecarios aún por la nubes, muchos se preguntan en este día qué quedó de la guerra frontal contra la pobreza de la que hablaba el Dr. King en un país donde a fin de cuentas se sigue priorizando el interés de unos cuantos.

“Uno de los ejemplos de esa inequidad es el abuso que continúa realizando Wall Street con los créditos estudiantiles. Como yo, somos millones de jóvenes los que comenzaremos nuestra vida con una enorme deuda. Qué futuro es este, cuando los bancos en vez de ayudarnos nos llevan al borde de la ruina”, dice molesto Charles Shim, estudiante de derecho de la Universidad de Nueva York, quien se graduará con una deuda de alrededor de 110 millones de pesos. “Fue Obama, el mismo que inició su segundo mandato jurando sobre la Biblia del propio Dr. King, el que nos prometió que haría lo justo para poner a los bancos en cintura. Hoy todo sigue igual”.

Al presidente, quien hoy celebrará este nuevo aniversario en una ceremonia en Washington, le queda pendiente ante los ojos del Dr. King y sus seguidores mostrarse como un verdadero hombre de paz, como un líder que emprendió por encima de todo cálculo político y partidario una verdadera cruzada en contra de la pobreza, explica John Nichols, analista político de The Nation.

Sin embargo, no cabe duda de que la llegada de este nuevo aniversario bajo una segunda administración Obama es un gran respiro para los seguidores de Martin Luther. No obstante, éstos le hacen un llamado para que ahora que se está renovando su agenda política con temas tan vitales como el control de armas, la reforma migratoria, deuda nacional y el desempleo logre lo que el Dr. King reconocía en un verdadero líder: la capacidad de unir a la nación con el fin de transformarla, algo que el logró pero que las balas asesinas le impidieron materializar, el sueño de consolidar una nación equitativa y justa.

Temas relacionados
últimas noticias