Terror en India y Pakistán

Doble atentado deja más de 25 muertos paquistaníes, mientras que una bomba en Nueva Delhi cobró la vida de más de 10 personas.

Se trata del Movimiento Talibán de Pakistán, que forma parte de Al Qaeda, y que desde hace más de un año desarrolla una campaña sangrienta de atentados por todo el país. El más reciente fue ayer en Quetta, al suroeste de Islamabad, en donde dos suicidas provocaron la muerte de 25 personas y dejaron heridas a más de 61. En el primer ataque un suicida hizo estallar una carga explosiva cerca del vehículo  del subinspector general de la guardia de fronteras, Farrukh Shehzad, quien sufrió heridas, y cuya esposa perdió  la vida. Diez minutos más tarde, otro atacante detonó una carga que llevaba adherida al cuerpo.

Según los terroristas, que ya reivindicaron el atentado, el motivo era vengar la captura, el lunes pasado, del líder talibán Yunis Al Mauritani. Hace unos diez días, la guardia fronteriza de Baluchistán participó en la detención de Al Mauritani, el principal jefe de las “operaciones exteriores de Al Qaeda”, llevada a cabo por los servicios de inteligencia del ejército paquistaní, el ISI.  El Ejército hizo pública esta detención esta semana e insistió en que se llevó a cabo con “la asistencia técnica de los servicios de inteligencia estadounidenses”.

Al Mauritani es uno de los dirigentes de Al Qaeda más importantes detenidos en los últimos años, ya que desempeñaba un papel fundamental en la planificación de los ataques contra países occidentales. Estaba considerado por los expertos en la lucha antiterrorista como el ministro de Exteriores de Al Qaeda. Al Mauritani había recibido personalmente de Osama Bin Laden el encargo de atacar objetivos con importancia económica en Estados Unidos, Europa y Australia, según el Ejército paquistaní.

La detención de este terrorista constituye una clara mejoría en las relaciones entre Islamabad y Washington, muy deterioradas desde la operación contra Osama Bin Laden, muerto el 2 de mayo.  Altos responsables de Washington acusaban a Islamabad —y especialmente al  ISI y al Ejército— de complicidad en el encubrimiento de Bin Laden, dado que el máximo responsable de Al Qaeda se escondía a menos de dos horas por carretera de la capital.
 
Desde entonces, Estados Unidos considera a Pakistán uno de los objetivos en la lucha contra el terrorismo, pues desde ese país incluso se han lanzado ataques contra India, el más grave en Bombay (2009).

Golpe en Nueva Delhi

Hace apenas dos meses, una bomba provocó la muerte de 26 personas en Bombay. El miércoles en la mañana, los terroristas atacaron esta vez en la capital india. Frente a la Alta Corte de Nueva Delhi una bomba dejó por lo menos 10 muertos y 62 heridos.

Según la policía, “aparentemente”, la bomba fue colocada en una maleta cerca de la recepción de una de las principales puertas de entrada al tribunal. El artefacto estalló cuando unas cien personas hacían cola en un mostrador.

Los investigadores indios dijeron haber recibido un mensaje electrónico, supuestamente enviado por un grupo islamista del sur de Asia, en el que se reivindica el atentado.

“Por ahora, sería prematuro comentar este mensaje electrónico, pero nos queda claro que hay que examinarlo cuidadosamente, ya que Harkat ul Jihadi (HuJI) es un importante grupo terrorista”, dijo a la prensa el director de la Agencia Nacional de Investigación, S.C. Sinha.  Es la segunda vez que la Alta Corte de Nueva Delhi es objeto de un atentado. En mayo pasado, una bomba de escasa potencia explotó en un parqueadero cerca de la cafetería del tribunal, sin causar víctimas.

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