Toyota: otra casa automotriz en la mira de Donald Trump

A través de su cuenta de Twitter, el mandatario electo aseguró que la compañía tendrá que pagar un alto impuesto por exportaciones si decide construir una nueva planta en México. General Motors y Ford también han sido advertidas.

Archivo: Donald Trump durante su campaña presidencial en New Hampshire.AFp

En su cuenta de Twitter, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, declaró: “Toyota dijo que levantará una nueva planta en Baja (California), México, para construir carros Corolla para Estados Unidos. ¡De ningún modo! Construyan en Estados Unidos o paguen un gran arancel”. La advertencia viene días después de que Trump diera un ultimátum similar a General Motors y de que Ford cancelara la construcción de una de sus plantas en San Luis Potosí, México.

 

 

En noviembre, Toyota había anunciado la construcción de su 15ª planta en América del Norte, con una ensambladora en Guanajuato, en México, además de la planta que ya posee en Tecate, Baja California, en la frontera con Estados Unidos. El plan de Toyota es utilizar esa nueva planta para el modelo Corolla a partir de 2019, en coordinación con la planta de la empresa en Mississippi (sur de Estados Unidos), y representaría la apertura de unos 2.000 puestos de trabajo.

La empresa había destinado un presupuesto de US$1.000 millones a la planta en México, para una capacidad de producción de unas 200.000 unidades al año. Instantes después del mensaje de Trump, las acciones de Toyota bajaban 0,55% en la bolsa de valores de Nueva York.

La guerra frontal de Trump contra las casas automotrices se remonta al año pasado. Cuando Ford anunció que levantaría una fábrica en México, el primero en criticarlos, aún en tiempos de campaña, fue el entonces candidato republicano. Después de su elección, las críticas continuaron. Esta semana, cuando Ford canceló su planta en México y dijo que invertiría más de US$700 millones en Estados Unidos y crearía al menos 700 plazas de trabajo, Trump tomó todo el crédito por ello.

¿Por qué Trump tiene en la mira a las casas automotrices?

La compañía cedió en la construcción de dicha planta “sin tener un acuerdo con la administración Trump”, como declararon sus portavoces. Sin embargo, en ese mismo comunicado, Ford aseguró que era optimista sobre el futuro económico del país bajo su administración y que por eso quería ampliar su capacidad y competencia industrial en el país.

Sin haber entrado aún como presidente en ejercicio —su posesión será el 20 de enero—, Trump se ha convertido en una suerte de “verdugo” de las multinacionales. Durante su campaña, prometió la creación de más de 20 millones de trabajos en el país, sobre todo en las zonas más afectadas por la crisis económica de 2008. Trump también está en desacuerdo con los tratados de libre comercio que tiene Estados Unidos con Canadá y México, y ha asegurado que este último país será el encargado de pagar el muro fronterizo a través de las divisas que envían los migrantes a sus familiares en México. Trump ha enfilado sus baterías para cumplir su promesa de campaña, que pasa por dejar la relación económica con México en sus mínimos.