Tragedia en el mar de Java

Restos del Airbus A320-200 y tres cuerpos fueron encontrados en alta mar. Rescatar el fuselaje del avión hundido podría tomar años y costar millones de dólares.

Imagen tomada del video del momento en que rescatan un cuerpo de un supuesto pasajero del Airbus A320-200 que cayó al mar de Java. / AFP

En el tercer día de búsqueda del vuelo QZ 8501 de Air Asia, buques y aviones de varios países que participan en la operación confirmaron que la aeronave cayó en el mar de Java, en el suroeste de la isla de Borneo. Un avión militar Hércules fue el primero que detectó un objeto descrito “como una sombra que tiene la forma de un avión en el fondo del mar”, declaró el director de las operaciones de rescate, Bambang Soelistyo.

El experto también confirmó que se encontraron tres cadáveres, no 40, como había dicho inicialmente un portavoz de la marina de Indonesia. “Hemos localizado unos diez objetos grandes y muchos más de menor tamaño”, aseguró el oficial de la Fuerza Aérea indonesia Agus Dwi Putranto. La agencia de búsqueda y rescate indonesia le aseguró a Air Asia que los restos hallados son del vuelo QZ 8501, según comunicó la aerolínea.

Los reportes sobre el hallazgo de los restos del avión terminaron con las pocas esperanzas de las familias de que hubiera sobrevivientes. La televisión indonesia difundió imágenes del primer cuerpo hallado, que flotaba en el agua, provocando un fuerte impacto entre los familiares de los pasajeros presentes en Surabaya, la ciudad de donde había despegado el avión. “Si esa información es exacta, ¿qué puedo hacer? No puedo hacerlo revivir. Mi corazón está roto, voy a perder un hijo”, declaró Dwijanto, de 60 años, cuyo hijo se encontraba en el avión con cinco colegas. Hoy comienza una importante operación de búsqueda con barcos y helicópteros, agregó el presidente indonesio Joko Widodo.

Sin embargo, rescatar el fuselaje podría tomar años y costar millones de dólares. Hay antecedentes. Se tardó 23 meses en encontrar, el 3 de abril de 2011, los restos del Airbus A330-230 de Air France del vuelo AF 447 Río-París desaparecido el 1º de junio de 2009 en el Atlántico, frente a las costas de Brasil, pese a que los investigadores sabían dónde buscar.

En el caso del avión de Air Asia, las operaciones son facilitadas por la poca profundidad del mar de Java (unas decenas de metros) y el corto lapso entre la desaparición del avión y el descubrimiento de los primeros restos. Cuando un avión se hunde en el mar se desencadena una carrera contrarreloj para localizar y recuperar las cajas negras, que registran los datos de los vuelos desde los años 1960.

La última conversación

También se conocieron las últimas conversaciones del piloto del Airbus A320-200 de Air Asia con la torre de control. Al despegar, el piloto había pedido permiso para volar a 10.400 metros de altitud, que le fue negado debido al tráfico en ese momento. “Once aviones volaban por el corredor M365”, explicó el director del aeropuerto, Wisnu Darjono.

El piloto de Air Asia pidió un cambio de ruta para ganar en altitud con el fin de evitar las malas condiciones meteorológicas. “Pidió al controlador aéreo desviarse hacia su izquierda debido al mal tiempo, lo que fue autorizado inmediatamente”, dijo Darjono. “Unos segundos más tarde pidió subir de 32.000 pies a 38.000, pero no pudo obtener enseguida el permiso pues otros aviones volaban por encima”, agregó Darjono. Esa fue la última comunicación. “Dos o tres minutos más tarde, el control aéreo iba a dar la autorización de volar a 34.000 pies, pero el avión no respondió”.

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