Tras regulación, continúa choque entre taxistas y Uber en Ciudad de México

La regulación dispone, entre otras cosas, un aporte del 1,5 % del costo de cada viaje, para un Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón.

AFP

Los taxistas convencionales de Ciudad de México denunciaron las regulaciones establecidas el miércoles que permiten el registro de las empresas Uber y Cabify a la Secretaría de Movilidad de la capital, acentuando el choque entre las dos modalidades de servicio.

"Este acuerdo carece de fundamentos legales para regular un servicio como el de Uber y Cabify, que conceptualizaron como servicio privado de transporte con chófer aunque este no aparece ni en la Ley de Movilidad ni en el reglamento de transporte vigente", dijo en rueda de prensa el vocero de los Taxistas Organizados de la Ciudad de México (TOCDMX), Ignacio Rodríguez.

El Gobierno de la Ciudad de México publicó el miércoles pasado un esquema de regulación del servicio privado de pasajeros mediante aplicaciones y plataformas informáticas, en el que además del registro se prevé la emisión de un permiso para los operadores, su capacitación y el requerimiento de que cuenten con un seguro.

La regulación dispone también la aportación de 1,5 % del costo de cada viaje, sin impactar el cobro al usuario, a un Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón, de próxima instrumentación, cuyos recursos se destinarán a mejoras al servicio de taxis en general.

Según un boletín emitido por los taxistas, este "acuerdo no es un instrumento jurídico suficiente para dar por legal un servicio como el que hoy se pretende legalizar".

Los taxistas enumeraron condiciones que propiciarían la aceptación de este nuevo esquema, que incluyen una proporción de una unidad de servicio privado por cada 50 taxis, una tarifa mínima que inicie en 27,30 pesos (1,72 dólares) y que el vehículo lleve el permiso a la vista y rotulado.

Además, denunciaron que la regulación es "totalmente política y personal" y acusaron al hoy ex secretario de Movilidad Rufino León de tomar la decisión "en su favor" previo a su salida del Gobierno capitalino este jueves.

Al considerar que la entrada de Uber y Cabify genera una "economía disruptiva", los taxistas, que llevan meses realizando manifestaciones contra esos servicios, subrayaron que presentarán un recurso jurídico contra el nuevo esquema y a la vez seguirán fomentando el diálogo.

A pie de calle, el choque de posiciones se evidencia en cualquier conversación sobre el tema con taxistas de un tipo de servicio u otro.

"Estamos en contra porque ellos no pagan revista (revisión), placas, verificaciones ni tarjetones (identificaciones oficiales). Están presentando un servicio que no está autorizado como servicio público", dijo a Efe el taxista Jamil Preciado.

Este taxista con cuatro años de experiencia afirmó que tras la implementación de Uber ha bajado considerablemente su volumen de trabajo y denunció también que el seguro de los vehículos de Uber son más económicos y no cubren todos los supuestos.

"Es competencia desleal", dijo a su vez a Efe el taxista Juan Jorge Rodríguez, de la empresa de taxis por radiotelefonía Taximex, quien puso como ejemplo que los servicios de pasajeros por aplicación pueden llegar al aeropuerto mientras que a ellos los multan.

Sin embargo, el conductor de Uber Arturo Martínez explicó a Efe que la compañía los obliga a tener un seguro de cobertura amplia y valoró que los conductores son más confiables y seguros para el usuario, y que además deben pasar un examen físico y psicológico.

"En México hacía falta un servicio como Uber porque el gremio de taxis estaba muy monopolizado", sostuvo Martínez, y agregó que la nueva regulación es positiva si le permite "trabajar libremente".

Aun con ello, explicó que los enfrentamientos con taxistas, que terminan en ocasiones con el destrozo del vehículo que ofrece Uber o Cabify, siguen ocurriendo, sobre todo en la noche y en zonas de ocio que ya disponen de los denominados taxis de sitio.

Usuarios de Uber entregaron el 8 de julio al Gobierno capitalino más de 121.000 firmas de apoyo a la empresa, si bien se declararon favorables a que se le aplique una "regulación ligera" que no se refleje en las tarifas.

Por su parte, Uber ha difundido numerosos mensajes de agradecimiento a sus usuarios y para prometer que la empresa "llegó para quedarse".