“Tratados de extradición y repatriación están casi listos”: viceministro de Justicia de Italia

Cosimo Maria Ferri visita Colombia para adelantar tratados bilaterales y reafirmar su compromiso de ayudar en el posconflicto.

Cosimo Maria Ferri, viceministro de Justicia de Italia. / Gustavo Torrijos - El Espectador

El viceministro de Justicia de Italia, Cosimo Maria Ferri, termina una visita a Colombia destinada a rubricar tres tratados bilaterales que se deberían firmar este año: repatriación, extradición y cooperación judicial. Según Ferri, aunque ya existe un alto nivel de cooperación entre ambos Estados, es necesario tener herramientas jurídicas que faciliten y fortalezcan las relaciones.

Comencemos por el tratado de repatriación. ¿Cuáles son las cifras de italianos presos en Colombia?, ¿en qué condiciones están?

Visité la cárcel La Picota, donde hay seis presos italianos, aunque en total en el país hay alrededor de 20. Tenemos un caso particularmente delicado para nosotros, que es el de Manolo Pieruni, un detenido que está en la cárcel de Palmira, cuya repatriación ha sido autorizada por las autoridades colombianas. Sin embargo, sin acuerdo de repatriación no podemos recibirlo, aun cuando sea ciudadano italiano. El acuerdo sirve para resolver casos de este tipo. Además, es útil para Colombia, que tiene el problema de hacinamiento carcelario que también nosotros tenemos. Nos parece justo que los detenidos italianos no estén aquí a costa del contribuyente colombiano, sino que expíen su pena en Italia. También es un acuerdo muy importante desde el punto de vista humanitario, porque permite a los detenidos pagar su pena cerca de sus familias, ese es un derecho que queremos garantizar.

¿Qué impresión tiene de La Picota?

Mi impresión es buena. Es distinta de las cárceles italianas, porque hay casi 8 mil presos, mientras nuestras cárceles son más pequeñas. Hay programas que aprecio, por ejemplo los de trabajo en el interior de la cárcel, con el que los presos pagan la pena. Nos mostraron dos talleres, uno de marroquinería y otro de textiles. Me impactó el contacto con una comunidad terapéutica para la recuperación de los tóxico-dependientes, hablé con ellos y noté una fuerte motivación de los jóvenes que están en ese programa por 18 meses. En general, veo una voluntad por recuperar, reeducar y reintegrar los presos, eso es muy positivo.

Claro que hay problemas, como los hay en Italia, de hacinamiento y sobrepoblación. Al respecto, aprecio las reformas que el ministro de Justicia colombiano, Yesid Reyes, está haciendo. Entre estas quiero resaltar dos: una sobre la detención preventiva, que entrará en vigor en seis meses, la cual limita el período por los delitos menores a un año, y por delitos más graves a dos años. Eso es excelente, porque en Colombia, como en Italia, hay muchas personas en la cárcel sin ser juzgadas. La otra reforma que creo va en dirección correcta es la de distinguir los delitos mayores y menores. Para mayores, cárcel. Para menores, se pueden pensar penas alterativas como el trabajo social, la reeducación, el compromiso de la persona con no cometer de nuevo esos delitos, pero sin necesariamente pagar con cárcel.

¿Cómo es la situación de los presos colombianos en Italia?

Son alrededor de 150. Como los italianos que están presos en Colombia, casi todos están condenados por delitos conexos al narcotráfico. Italia y Colombia trabajan juntos en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, en la reunión que tuve con el ministro Reyes surgieron otros temas en los cuales se puede fortalecer la cooperación, como la extinción de dominio, en la que tenemos una experiencia grande y aquí hay gran interés. Además, podemos profundizar en la lucha contra la corrupción. Este es un tema común en Colombia e Italia, aunque hay experiencias distintas. Otro sector natural de cooperación es incrementar el intercambio de información a través de la tecnología.

También se negocia un tratado de extradición. ¿Hay ciudadanos que Colombia requiera en extradición desde Italia o viceversa?

El tratado de extradición es tal vez más útil para Colombia que para Italia, en el sentido en que por lo general las personas que nosotros solicitamos en extradición son extraditadas. Tenemos una colaboración excelente por parte de las autoridades colombianas. Pero en Italia tenemos un problema técnico: si hay un preso solicitado para extradición por el Estado colombiano, pero tiene doble ciudadanía y también es italiano, no se puede extraditar sin un acuerdo bilateral de extradición. Es el caso del primo de Salvatore Mancuso (Doménico Mancuso), que es buscado por la justicia colombiana y está detenido en Italia. No podemos extraditarlo porque es también ciudadano italiano. Con el tratado, cuando entre en vigor, se podrían agilizar esos procesos.

Además del tratado de extradición y repatriación, se negocia uno de cooperación judicial. ¿Cuándo cree que se firmen estos tres tratados?

Espero que podamos firmarlos antes de mayo, pero no tenemos la certeza. El tratado de repatriación y de extradición están prácticamente terminados. Se está negociando el de cooperación judicial, no sabemos si al final de esta semana se logre acabar. Soy optimista en rubricar los tres al final de esta semana. He invitado al ministro Reyes a firmarlos luego en Italia.

¿Qué mensaje trae en relación con el proceso de paz que se adelanta en Colombia?

Además de fortalecer la cooperación en el sector judicial, como representante del gobierno quiero decir que pueden contar con el apoyo de Italia para la fase de posconflicto. No sólo en el sector judicial, sino en general. Italia aceptó ser parte del fondo de la Unió Europea para el posconflicto, contribuyendo con 3 millones de euros. Hemos identificado otros sectores en los cuales Italia ya está colaborando. Uno es el desminado: la semana próxima vendrá a Tolemaida un equipo de formadores italianos para compartir la experiencia que hemos adquirido en Afganistán, Líbano y otros escenarios internacionales en el desminado. Hay otros sectores en que trabajamos, como el agrícola, que es un área natural de cooperación entre Colombia e Italia para incrementar el valor agregado de la producción de Colombia, que tiene la tierra más maravillosa del mundo, pero el valor de la producción no es muy alto. Lo tercero es el sector de la industria posartesanal, como el cuero, la madera y el textil; también tenemos capacidad de incrementar el valor de la producción. Queremos una transferencia de experiencias que sirvan a Colombia, en sectores que conciernen a personas de bajos recursos.

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