Tregua en Siria: ¿se acabaron las bombas?

La entrada en vigor de la tregua en Siria, acordada entre el gobierno de Bashar al-Asad y la oposición, con intermediación de Rusia, Irán y Turquía, abre una puerta a la solución política de la guerra en el país, que ya entra en su sexto año.

Un niño carga agua en Damasco, que ha tenido el líquido de manera intermitente. EFE

¿Ya no caerán más bombas en la golpeada Siria? Al parecer la tregua que consiguió el presidente ruso, Vladimir Putin, y que comenzó a regir el jueves 29 de diciembre a la medianoche, garantizaría que no se presenten más ataques en el país. Durante cinco años, opositores y el ejército del presidente sirio, Bashar al-Asad, vienen en una cruenta guerra que cobró la vida de más de 310.000 personas y provocó una huída de personas sin precedentes. Hoy Siria es el país del mundo con más refugiados y desplazados internos.

El jefe del Kremlin destacó que Rusia llevaba mucho tiempo esperando dicho acuerdo y había trabajado muy duro junto a Turquía y otros socios regionales como Irán, y recordó que esos tres países serán “garantes” del cumplimiento de los acuerdos. Osama Abu Zeid, portavoz del  Ejército Libre Sirio (ELS) aseguró que toda la oposición está incluida en la tregua y que el acuerdo abre una puerta a la solución política.

Este alto al fuego global, que se comprometieron a cumplir Gobierno y rebeldes, llevarían un mes después al reinicio de negociaciones de paz, según dijo Putin, quien reconoció la participación de Turquía e Irán. Estados Unidos no tuvo participación.

Menos de diez días después de la victoria total siria en la estratégica Alepo, con apoyo de fuerzas rusas, milicias iraníes e iraquíes, el conflicto entró en las últimas semanas en una nueva fase al impulso de Rusia e Irán, padrinos de Damasco, y Turquía, que apoya a los rebeldes.

"Un acontecimiento ocurrió hace algunas horas. No solamente lo esperábamos desde hacía tiempo, sino también hemos trabajado mucho para aproximarnos", indicó Putin durante un encuentro televisado con sus ministros de Defensa y Relaciones Exteriores.

"Se firmaron tres documentos: el primero es entre el gobierno sirio y la oposición armada sobre el alto el fuego para el conjunto del territorio de Siria", señaló, precisando que el segundo versa sobre la puesta en marcha de medidas para controlar el respeto de la tregua.

"El tercer documento es una declaración de la voluntad (de las partes en conflicto) de lanzar negociaciones de paz sobre la solución siria", subrayó el presidente ruso.

Según el ministro de Defensa, Serguei Choigu, grupos que representan a unos 62.000 rebeldes armados firmaron el acuerdo de cese el fuego con el gobierno de Damasco.

"Oportunidad histórica" 

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó lo acordado como una "oportunidad histórica" para poner fin a los seis años de conflicto.

"De ninguna manera hay que dejar pasar esta oportunidad. Es una oportunidad histórica", declaró Erdogan en conferencia de prensa en Ankara.
Para el jefe de la diplomacia siria Walid Mouallem, el acuerdo ofrece una "verdadera oportunidad" para llegar a "una solución política".

Estados Unidos acogió favorablemente el anuncio expresando su deseo de que la tregua sea "respetada por todas las partes" del conficto.

"Las informaciones relativas a un alto el fuego en la guerra civil en Siria representan una evolución positiva (...) Todo esfuerzo para detener la violencia, salvar vidas y crear las condiciones para negociaciones políticas renovadas y constructivas es bienvenida", reaccionó el portavoz de la diplomacia estadounidense Mark Toner.

El emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, saludó el acuerdo y expresó su esperanza de que permita aportar ayuda a los civiles en ese país.

Conversaciones en Astana

Varios acuerdos de cese el fuego ya fueron concluidos, negociados por Estados Unidos y Rusia, pero fracasaron rápidamente.

Esta, en cambio, es la primera vez que Turquía apadrina uno. Esta tregua además fue obtenida sin la participación de Estados Unidos que se ha desentendido de este asunto desde la caída de Alepo y la elección de Donald Trump para ocupar la Casa Blanca.

Quince meses después del comienzo de la intervención militar, Putin anunció una "reducción" de la presencia militar rusa en Siria, subrayando que su país "continuará absolutamente la lucha contra el terrorismo internacional" y "apoyando al gobierno legítimo sirio".

Rusia anunció además el comienzo de preparativos para negociaciones de paz, probablemente en enero en Astana, la capital de Kazajistán.

"Comenzamos con turcos e iraníes a preparar el encuentro en Astana", indicó el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, sin precisar qué grupos de la oposición participarían en las conversaciones ante los emisarios de Bashar al Asad y bajo patrocinio de Rusia, Turquía e Irán.

La reunión de Astana precederá las negociaciones intersirias bajo la égida de la ONU, el 8 de febrero en Ginebra.

Astana no es "una alternativa a Ginebra", donde se desarrollarán las negociaciones auspiciadas por la ONU en febrero, según el ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu. "Es una etapa complementaria", afirmó.

Rusia y Turquía apoyan facciones rivales: Ankara a los rebeldes en tanto Moscú, al igual que Teherán, es un aliado cercano de Damasco.

Desde el comienzo de la guerra en marzo de 2011, el conflicto en Siria ha provocado la muerte de más de 310.000 personas y empujó a millones de sirios al exilio o al desplazamiento interno.

 

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