Trump busca desesperadamente salvar su campaña en el debate con Clinton

El magnate llegará bajo una enorme presión de su partido, tras la emisión de un vídeo de en el que se escucha al multimillonario hacer comentarios sexuales sobre las mujeres con un lenguaje vulgar y ofensivo.

Archivo El Espectador

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, busca hoy de manera desesperada remontar su campaña presidencial, sumida en una profunda crisis, en el segundo debate con su rival demócrata, Hillary Clinton. En el encuentro que ha suscitado una enorme expectativa y que se emitirá en horario de máxima audiencia televisiva desde la Universidad Washington de San Luis (Misuri), Trump se enfrentará a Clinton en unas circunstancias políticas extraordinarias.

El magnate inmobiliario llegará al careo bajo una enorme presión de su partido, tras la emisión el pasado viernes de un vídeo de 2005 en el que se escucha al multimillonario neoyorquino hacer comentarios sexuales sobre las mujeres con un lenguaje muy vulgar y ofensivo. Esto ha provocado que los líderes más destacados del partido Republicano hayan condenado con rotundidad las palabras ofensivas de Trump, al tiempo que numerosos legisladores conservadores y nombres históricos de la formación han pedido su dimisión o le han retirado su apoyo. (Lea también: El machismo de Trump lo mete en serios problemas, a dos días de clave debate)

"¡Basta! Donald Trump no debería ser presidente. Se debería retirar", afirmó por medio de un publicación en Facebook la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice. Sin embargo, a menos que el candidato republicano renuncie de manera voluntaria, la mayoría de expertos legales coinciden en que resulta muy difícil -si no imposible- para el partido forzarle a dimitir debido a una compleja serie de normas procedimentales.(Lea tambié: Trump se disculpa por video en el que revela sus "tácticas de seducción")

EL magnate dejó claro este sábado que no abandonará "en un millón de años" la batalla por la Presidencia de EEUU, en abierto desafío a los críticos de su partido. "Estoy aquí hasta el final. Podemos ganar. Ganaremos. Tenemos un apoyo tremendo. Creo que mucha gente subestima lo leales que son mis seguidores", declaró Trump al diario "The New York Times".

Una encuesta publicada hoy en Estados Unidos a menos de un mes de las elecciones del ocho de noviembre, parece darle la razón al candidato en cuanto a la fidelidad de sus incondicionales, que desoyen a la dirección del partido. En el sondeo elaborado este sábado por el diario "Politico" y la empresa demoscópica Morning Consult entre 1.549 votantes registrados, el 74% de los entrevistados republicanos respalda a Trump pese al escándalo del vídeo.

Con todo, ni la reticencia del empresario a tirar la toalla ni el vídeomensaje emitido la madrugada del sábado para disculparse por sus comentarios han sofocado la crisis que azota a su campaña, sin precedentes para un nominado de un gran partido en Estados Unidos. De ahí la importancia del debate de esta noche, en el que Trump tendrá seguramente que dar explicaciones sobre el escándalo ante millones de telespectadores.

Por otro lado, Clinton ha guardado silencio sobre el escándalo desde el viernes, cuando tildó de "horror" el vídeo, planea hablar hacia el comienzo del careo sobre los comentarios de Trump y su relación con la capacidad del magnate para ser presidente, reveló al diario The Washington Post un estrecho colaborador de la candidata. El gobernador de Indiana y candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos, Mike Pence, declaró este sábado que el debate ofrece a su compañero de fórmula la oportunidad de "mostrar qué hay en su corazón".

No parece, en cualquier caso, que el choque vaya a convertirse en una contrición total de Trump, a tenor del citado videomensaje, en el que el magnate disparó un dardo al expresidente Bill Clinton por su trato hacia las mujeres y vertió la acusación de que "Hillary ha atemorizado, atacado, avergonzado e intimidado a sus víctimas". El multimillonario abundó este sábado en esa idea al retuitear dos mensajes de Juanita Broaddrick, una mujer que acusa a Bill Clinton de haberla violado en 1978, extremo que ha negado siempre el exmandatario.

"Hillary califica los comentarios de Trump de 'horribles' mientras ella vive con un 'Violador' y le protege. Sus acciones son horribles", asegura Broaddrick, de 73 años, en uno de los mensajes de los que se hace eco el empresario en su cuenta de Twitter.

En el primer debate, realizado el pasado 26 de septiembre, Trump salió perdedor a ojos de los expertos y las encuestas. Desde entonces, el magnate ha perdido terreno en los sondeos de intención de voto, que lidera su adversaria demócrata con una ventaja media de más de cuatro puntos, tras enredarse en sus ataques a la ex miss universo Alicia Machado, entre otras polémicas que han alcanzado su cenit con el sonado escándalo del vídeo.

Es tarea ardua adivinar la reacción de un candidato tan imprevisible como Trump en su segundo debate con Clinton, pero casi nadie duda de que, como advirtió el estratega demócrata Robert Shrum al diario "Politico", "este debate es a vida o muerte para él".


 

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