Turquía amanece bajo los escombros

Después de que un sismo de 6,6 grados en la escala de Richter sacudiera a Van, una provincia al este del país y en la frontera con Irán.

Entre el pánico y la desesperación los ciudadanos luchaban por remover los escombros con sus manos en busca de sobrevivientes, después de que un sismo de 6,6 grados en la escala de Richter sacudiera el domingo a Van, una provincia al este de Turquía y en la frontera con Irán, a la 1:45 p.m. (hora local).

Cuantiosas construcciones se fueron al piso dejando una cifra aún indeterminada de víctimas y heridos. Autoridades y expertos han estimado que los muertos por causa del terremoto podrían ascender a 1.000.

El viceprimer ministro turco, Besir Atalay, en declaraciones a la prensa, explicó que 10 edificios se han desplomado en la capital provincial de Van y entre 25 y 30 en la localidad de Ercis. Hasan Gördü, experto en sismología, añadió que entre 1.000 y 4.000 edificaciones podrían haber sufrido daños irreversibles.

Aunque el epicentro fue en Tabanli, un pueblo a 30 kilómetros de Van, la localidad de Erics es hasta el momento la más afectada. El canal turco TRT ha informado que allí hay al menos 59 muertos y 150 heridos, mientras que en Van se habían registrado 15 muertes hasta el cierre de esta edición. A través de las pantallas se veía el pánico que reinaba en las calles destruidas. Mientras centenares de ciudadanos huían de sus viviendas por miedo a que éstas colapsaran, las autoridades llamaban a mantener la calma para facilitar las labores de reubicación y rescate. El terremoto también se sintió en pueblos fronterizos del noroeste de Irán, donde hubo pánico, pero no se han registrado pérdidas humanas ni daños materiales significativos.

Los organismos de emergencia, junto con voluntarios y ciudadanos que buscaban a sus familiares, se esforzaban por rescatar a quienes quedaron atrapados entre los escombros y proveer refugio a los que perdieron sus viviendas antes de que llegara la noche, cuando la temperatura puede descender hasta los cero grados centígrados. La Media Luna Roja se movilizó para enviar tiendas y personal hasta las poblaciones fronterizas de más difícil acceso. La OTAN manifestó sus condolencias al país turco y también ofreció la ayuda necesaria. Francia, EE.UU., Israel, entre otros, pusieron a disposición de los turcos cualquier asistencia para asistir a la población y ejecutar labores de rescate.

Expertos del Centro Sismográfico Kandilli de Estambul indicaron que aunque la magnitud del sismo fue de 6,6 grados en la escala de Richter, se sintió como un movimiento telúrico de ocho o nueve grados debido a que ocurrió apenas a cinco kilómetros de profundidad. Tras el temblor se han registrado al menos 20 réplicas de entre 3,5 y 5,5 grados.

No es el primer terremoto que ocasiona tragedias en Turquía. Este país se encuentra localizado en una de las regiones con mayor cantidad de fallas geológicas y, por tanto, la actividad sísmica más alta del planeta. En 1976 otro sismo sacudió la ciudad de Caldiran, en la provincia de Van, y provocó 3.840 víctimas mortales. En 1999 ocurrieron dos fuertes terremotos en zonas industriales del noroeste del país, que dejaron al menos 20 mil muertos.

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