¿Por qué Turquía está bajo ataque?

En los últimos dos años se han presentado más de 20 ataques terroristas en las principales ciudades del país. El gobierno turco lucha en dos frentes de batalla: los terroristas islámicos y la guerrilla kurda.

Familiares de algunas de las 41 víctimas del atentado terrorista en Turquía atienden a los funerales. / AFP

El día martes, el aeropuerto Atatürk en Estambul (Turquía) -la tercera terminal aérea más activa de Europa y la undécima en el mundo- fue atacada por terroristas. Tres personas hicieron explotar cargas que llevaban adheridas a sus cuerpos para asesinar a la población civil. No es la primera vez que Turquía es atacada por terroristas. En los últimos dos años se han presentado más de 20 ataques terroristas en las principales ciudades del país.(Lea: El ombligo de un mundo en guerra)

¿Por qué Turquía está bajo ataque? Cuando se mira desde afuera, Ankara no parece estar en guerra con ninguna nación. Sin embargo, Turquía ha estado en guerra durante los últimos dos años con dos actores mayores: Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y el Estado Islámico (EI). Una guerra con dos frentes. (Lea: Las preguntas que deja el atentado en Turquía)

El principal y más fuerte de esta batalla está en el sur del país, con el grupo terrorista kurdo PKK, cuya situación se ha convertido en una guerra a gran escala desde julio del año pasado, cuando el cese al fuego implícito (pactado en 2013) se rompió y se derrumbó el proceso de paz. Desde entonces, el PKK ha utilizado de forma más activa sus satélites en Siria y la región en contra de Turquía. (Vea: Terrorismo se ensaña contra Turquía)

La lucha contra el PKK ha cobrado más de 35.000 vidas en los últimos 30 años. Muchas personas han sido desplazadas. Lo extraño es que ahora el partido político oficial del PKK, Partido Democrático del Pueblo, ocupó el tercer puesto como el más grande en el Parlamento turco, con 59 representantes, de 550.

Ahora el proceso de paz está “congelado” en Turquía. La guerra de baja intensidad ocurre en la frontera sur del país. El PKK se atribuyó varios ataques importantes en ciudades grandes. (Lea: La CIA advierte que EE.UU. puede sufrir ataques similares al de Turquía)

La estrategia que Turquía hacia el PKK se puede comparar con la que el expresidente Álvaro Uribe estaba implementado con las Farc. Durante el proceso de paz turco, entre 2012-2015, por primera vez la opinión pública confió en PKK para poner fin a este conflicto y estaba dispuesta a perdonar todas sus atrocidades. Sin embargo, una vez que el proceso se detuvo la situación cambió drásticamente. PKK ha perdido su posición como un actor creíble y ahora muchos creen que sin derrotar al grupo terrorista, en Turquía no se puede tener un acuerdo de paz exitoso.

Segundo frente de guerra

Turquía también se enfrenta al Estado Islámico, aunque en el extranjero, incluso en Colombia, muchos piensen que el país ha sido indiferente en esta lucha.

Entre 2014 y 2015, cuando trabajé como director del Centro Internacional para el Terrorismo y la Crimen Transnacional (Utsam) en la Academia Nacional de Policía Turca en Ankara, el tema más importante fue compartir inteligencia. El intercambio de información y actuar juntos era extremadamente importante. Sin embargo, por razones de privacidad, esa cooperación nunca llegó a un nivel perfecto. Por ejemplo, Turquía capturó a una misma persona dos veces, después de haber sido deportada a su país de origen por fuertes sospechas de vínculos terroristas. En realidad, existe una falta de coordinación y de interés para el seguimiento de personas sospechosas.

Como director de la Utsam, me uní a muchos oficiales en Estados Unidos y Europa para trabajar sobre la radicalización y la amenaza del EI, pero faltaba comprensión de la profunda amenaza de este grupo terrorista. Algunos miraron al EI como una buena manera de limpiar sus sociedades de personas indeseables, por eso era mejor que esas personas peligrosas salieran de Europa hacia Siria y murieran allí sin regresar.

Desde la crisis en Siria, mientras Turquía confiaba en la comunidad internacional, también trataba de desarrollar una política contra el Estado Islámico. Pero se necesita apoyo externo. Es verdad que el EI es un problema de seguridad, pero también es un problema social y religioso, lo que lo hace más complejo de lo que parece. Turquía tiene una población de mayoría musulmana y desde 2015 el EI está publicando la revista Konstantaniyya en turco, para conseguir más seguidores en el país.

Ahora hay más cooperación entre Turquía y otros países, pero hoy el EI tiene células en muchas partes. Después de los ataques directos del Estado Islámico en Turquía, Ankara empezó a focalizarse más para controlarlos. Desde 2013 hay centros de observación en los aeropuertos de Turquía. Aproximadamente 36 millones de turistas llegan cada año al país. Sería irracional tratarlos a todos como posibles militantes del EI, pero se sigue una política clara sobre este tema. Los centros de observación investigan a posibles sospechosos de manera remota, manteniendo todas las medidas de seguridad necesarias. Gracias a este trabajo, más de 14.000 personas han sido deportadas o se les ha prohibido su ingreso al país.

Turquía también está tomando medidas serias en la seguridad fronteriza. Para controlar el movimiento de ISIS, Turquía construyo murallas de 23 kilómetros de hormigón y de 3,5 metros de altura. También 108 km de alambrado y 386 kilómetros de zanja. 423 km fueron iluminados en los límites para la patrulla fronteriza. Se han tomado más medidas de control en las ciudades cercanas a las fronteras como Hatay, Gaziantep, Sanliurfa y Kilis para seguir los movimientos del EI.

Nos atacan porque saben que el país está determinado a acabarlos, por eso se enfocan en áreas más turísticas y económicas. El ataque en el aeropuerto en Estambul no es una coincidencia.

* Director de Agencia de Cooperación y Coordinación Turca (TIKA) en Suramérica y profesor en la Academia Nacional de Policía [email protected]_MehmetOzkan