Un artista, un humorista y un músico, la curiosa alternativa electoral en el Reino Unido

Las elecciones generales será el evento principal de la agenda política de estos meses, en las que el opositor Partido Laborista y el gobernante Partido Conservador se encuentran a la par.

 El humorista Al Murray, el artista Bob y Roberta Smith y el músico y bailarín "Bez", de los "Happy Mondays", son inusuales candidatos a las elecciones británicas del próximo 7 de mayo, en las que aspiran a poner en evidencia a los grandes partidos.

Aunque con pocas opciones de ganar un escaño, los tres, por separado y en diferentes puntos del Reino Unido, se han puesto el mundo por montera para defender, cada uno en su tono, sus ideas y propuestas, que plantean una alternativa fresca e imaginativa en unos disputados comicios.

Serio y reivindicativo, Bob Smith, cuyas obras (bajo su doble nombre artístico) posee en su colección la Tate Modern de Londres, defiende "más arte en las aulas" y acusa al Partido Conservador de de David Cameron de haber "reducido la educación a puntuar bien en las listas internacionales, como la PISA", según explicó a Efe.

Con coloridas pancartas diseñadas por él mismo, en las que asevera que "el arte es bueno para la salud" y "la música da poder a los niños", Smith se presenta como rival del exministro de Educación Michael Gove en la circunscripción electoral de Surrey Heath, en las acomodadas afueras de Londres.

"Quiero poner la enseñanza del arte en el centro del debate político. La gente está muy acostumbrada a hablar de economía, del sistema de salud o de la educación, y ya es hora de que analicemos el hecho de que la educación plástica está desapareciendo de las escuelas", afirma.

Este excéntrico artista del este de Londres quiere llevar su mensaje al territorio de Gove, a quien atribuye el deterioro de la educación artística al impulsar recortes y las asignaturas clásicas en detrimento de las creativas.

"Lo que el Gobierno no entiende es que el arte también es negocio y, sin una buena formación, se resentirán el diseño gráfico y otros sectores británicos que venden productos en todo el mundo", dice a Efe.

Como Smith, el humorista Al Murray, cuyo "alter ego" es el patriótico dueño de un pub inglés, apenas puede aspirar a recuperar su depósito electoral de 500 libras (650 euros) -lo que se logra si se obtiene el 5 % de los votos- en la cita del 7 de mayo, cuando se enfrentará ni más ni menos que al líder del UKIP, Nigel Farage, que opta a su primer escaño.

Murray, que en el escenario se diría que encarna precisamente al votante tipo del populista, euroescéptico y antiinmigración Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), concurre contra Farage en South Thanet, en el condado inglés de Kent, con un surrealista programa en el que promete la luna, pero "una luna británica".

Con su americana granate y corbata, este personaje de cabeza rapada y barriga cervecera propone como primera medida si es elegido "nacionalizar los pubs", tras lo cual quiere "desmilitarizar" Thanet norte y Thanet Sur.

En su página web ha colgado el programa de su formación -el Partido Libre del Reino Unido (FUKP, en inglés), cuyo logo es un signo de la libra al revés en parodia del UKIP-, que se resume en trece puntos basados, apunta, "en el sentido común".

Además de revalorizar la libra esterlina hasta 1,10 libras, Murray ofrece controlar la inmigración construyendo "un muro de ladrillos en el Canal de la Mancha", por supuesto "con ladrillos británicos", aunque, "por sentido común", tal vez haya que emplear "a unos cuantos polacos" para la obra.

Este "hombre de la calle" propone también salir de la Unión Europea (UE) en 2025 y "del sistema solar en 2050", al tiempo que encarcelará "a todos los desempleados", pues es bien sabido que "el desempleo causa delincuencia", argumenta.

Farage, cuya formación, fundada en los años 90, obtuvo en 2014 sus primeros escaños en la Cámara de los Comunes -conservadores que cambiaron de chaqueta-, es el favorito en South Thanet, donde quedó en cuarto lugar en 2005.

En Salford, en el norte de Inglaterra, el Partido Laborista se enfrenta a la candidatura de Mark Berry, alias "Bez", percusionista y bailarín del grupo "Happy Mondays", que concurre con el partido de "Realidad", cuya seña de identidad es su oposición a la fracturación hidráulica.

Equipado con un casco de obrero, el músico presentó su campaña con el eslogan "Únete a la revolución" y acusó a los laboristas de tener políticas "iguales a las de los "tories" y a éstos de ser "títeres de los empresarios".

En el sistema electoral británico, gana en cada circunscripción el candidato con más votos y, a nivel nacional, el partido con más escaños.

Según las últimas encuestas, lideran en la campaña electoral los laboristas, con un 34 % del apoyo, seguidos por los conservadores, con un 32 %, el UKIP, con el 15 %, los Verdes, con un 8 %, y los liberaldemócratas, con un 7 %.