Un campo de refugiados en Francia que no permite la entrada de refugiados

Médicos Sin Fronteras denuncia que los funcionarios del campo Grande-Shynthe, al norte de Francia, han prohibido la entrada de 40 personas bajo argumentos inválidos.

Un migrante en su tienda en la frontera entre Serbia y Hungría. / EFE

Según denuncia la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), al menos 40 refugiados que han llegado a las instalaciones del campo de refugio de Grande-Shynthe, al norte de Francia, han sido rechazados por los encargados sin argumentos válidos. Uno de los casos fue el de siete afganos que arribaron el pasado jueves 7 de julio al refugio y fueron rechazados. El refugio, construido hace cuatro meses por MSF, tiene el objetivo de paliar la migración masiva que viene de Siria y África hacia Europa. De acuerdo con la organización, el Ayuntamiento de la ciudad tomó la decisión de prohibir la entrada de hombres que viajen solos.

Sin embargo, en las condiciones del refugio nunca se han puesto dichos obstáculos, teniendo en cuenta que, según cifras entregadas por Frank Esnée, coordinador general de MSF para los proyectos en el norte de Francia, el 80% de los hombres que viven en el campo viajan solos. “Al negarles el acceso al campo, las autoridades encargadas de su funcionamiento están negando la finalidad misma de este lugar, que no es otra que la de ofrecer a los migrantes y refugiados unas condiciones de vida dignas”, dijo Esnée.

MSF registró otros 34 casos en los que se ha denegado el acceso al refugio. Entre los casos, se negó la entrada a tres menores, un hombre en estado de discapacidad y una mujer embarazada. Grande-Shynthe es una comuna ubicada en la región Norte-Paso de Calais-Picardía, una región donde el Frente Nacional, el partido francés antimigrante, tiene 54 escaños (de un total de 170). Es, de entrada, una región en la que la influencia de la ultraderecha es palpable. En un comunicado, MSF aseguró: “Estos migrantes y refugiados fueron abandonados a su suerte por la organización que está a cargo del campo, AFEJI, a pesar de que había suficiente espacio libre para acomodarles a todos”.

La organización también denunció que los encargados del refugio enviaron una carta a los refugiados, en donde se amenazaba con desalojarlos si se quedaban mucho tiempo. A Europa han llegado este año más de 230.000 migrantes, muchos de ellos en busca de llegar a Europa occidental. Sin embargo, las autoridades de países como Hungría les cierran el paso. La Unión Europea ha respondido a esta crisis con un trato con Turquía, uno de los países de entrada hacia Europa, en el que un refugiado es devuelto hacia Turquía —para que pida asilo allí— a cambio de otro que esté en ese país y que será refugiado en Europa. Esa estrategia ha sido polémica por el trato que implica sobre los migrantes.

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