Un cementerio en el Mediterráneo

La tragedia se repite cada año desde hace un cuarto de siglo: más de 19.000 africanos se han ahogado intentando llegar a Europa.

Siguen llegando inmigrantes, a pesar de la tragedia. Otro grupo fue rescatado por la embarcación RBD y es llevado al puerto de Corigliano Calabro (Italia). / EFE

Otro naufragio en el Mediterráneo. Otros 400 muertos en alta mar. Otras 50 embarcaciones que casi a diario zarpan de las costas libias repletas de africanos que, tras pagar hasta 1.500 dólares, son embutidos en viejas barcazas sin siquiera poder moverse durante 24 horas que dura el viaje porque —les advierte quien comanda la nave— “si se mueven, el barco puede hundirse”. Son hombres, mujeres a punto de dar a luz y niños hasta de brazos que no llegan al destino prometido porque las latas en las que se embarcan son devoradas por el océano.

Si los datos se confirman, la del domingo sería la tragedia más grande en el Mediterráneo. Mayor aún que aquella ocurrida en 2013, que se llevó a 300 personas cuando estaban a punto de llegar a la isla italiana de Lampedusa.

No hay rastro de 400 inmigrantes, quizás más, pues la destartalada barcaza vendría cargada con 550 personas, según otros inmigrantes que iban a bordo de una de las 42 naves que la policía italiana ha rescatado en los últimos días. Todas salieron de Libia, un país sin gobierno ni Estado, repleto de milicias yijadistas que siembran el terror y que promueven las mafias de tráfico de personas. Un negocio que en los últimos años ha reportado mayores ganancias que el narcotráfico. Son redes criminales que organizan desde un centro de reclutamiento situado en Trípoli (Libia) los viajes de los inmigrantes hacia las costas europeas. Save the Children advirtió en una nota que “la situación en Libia está fuera de control” y que la “violencia en las calles es inaudita”, por lo que miles de inmigrantes se lanzan a cruzar el canal de Sicilia para huir de la guerra civil.

Según Amnistía Internacional (AI), estas muertes se han multiplicado por 50 en lo que va del año. “La continua negligencia de los gobiernos europeos frente a la crisis humanitaria en el Mediterráneo ha contribuido a un aumento de más de 50 veces en las muertes de migrantes y refugiados desde principios de 2015”, asegura AI en un comunicado.

Según datos que cita la organización, unas 900 personas habrían muerto desde enero, frente a 17 durante el mismo período del año anterior, y casi 10.000 habrían sido rescatadas desde el pasado fin de semana, de acuerdo con la Guardia Costera italiana. “¿Cuántas personas más tienen que morir antes de que los gobiernos europeos reconozcan que depender de parches de recursos para las operaciones de búsqueda y rescate no es suficiente?”, se pregunta el subdirector de AI para Europa y Asia Central, Gauri Van Gulik. “Europa ha reducido la capacidad de búsqueda y rescate con el argumento erróneo de que estas operaciones estaban actuando como 'efecto llamada', atrayendo a más inmigrantes”, dijo Van Gulik.

La ONG Human Rights Watch (HRW) denunció la “intolerable pasividad” de la Unión Europea ante la llegada de inmigrantes y la muerte de cientos de ellos. “Si se confirman las noticias que llegan, la del pasado fin de semana se trataría de una de las mayores tragedias en uno de los tramos más peligrosos del mundo para los inmigrantes y solicitantes de asilo”, dijo la directora para Europa y Asia Central de Human Rights Watch, Judith Sunderland.

Pero la tragedia no es nueva. Según datos oficiales, en los últimos 25 años son 19.000 las personas que se ha tragado el mar. Según datos de los guardacostas italianos, en tres días han auxiliado a más de 6.500 inmigrantes, rescataron a 145 personas y recuperaron nueve cuerpos en alta mar.

Italia está desbordada. La situación en los centros de acogida en Italia está al borde del colapso y no hay lugar para recibir a más inmigrantes. En el último mes, el país ha acogido a más de 10.500 indocumentados. Las estructuras de acogida y asilo ya albergan a más de 80.000 personas.

 

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