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hace 37 mins

Un documento para no ser deportado desde Nueva York

Cientos de inmigrantes indocumentados comienzan a tramitar en Nueva York el nuevo documento de identidad municipal que les protegerá de la deportación.

AFP

Una enorme águila de bronce posa amenazante, pico entreabierto al cielo y garras desplegadas, en el vestíbulo de la Biblioteca Pública de Brooklyn, en la plaza de Grand Army. Es el animal que EE UU exhibe en muchos de sus símbolos, pero sorprende ver esa exhibición de agresividad en un lugar tranquilo y acogedor, repleto de cultura. Sobre todo este pasado lunes, un día histórico para decenas de inmigrantes sin papeles que aguardan pacientes bajo ese águila para tramitar su primer documento oficial de identidad en este país, el documento municipal puesto en marcha por el alcalde de Nueva York, el demócrata Bill de Blasio.

'Ya no somos fantasmas, ya podemos caminar tranquilos por la calle', declara con orgullo el ecuatoriano Franklin Maliza, de 36 años, padre de dos hijos estadounidenses, empleado en un taller de bolsos e indocumentado desde que llegó a EE UU hace 13 años.

La biblioteca de Brooklyn es uno de los 11 lugares públicos que el Ayuntamiento ha habilitado para tramitar el documento. No es una elección casual. 'Es un sitio amigable, que te da la bienvenida, que no asusta y que forma parte del paisaje de Brooklyn. Si los inmigrantes tuvieran que acudir a una comisaría para tramitar su tarjeta de identidad, muchos ni se presentarían', afirma David Woloch, uno de los responsables de la biblioteca.

Aunque el documento identificativo también será útil para los estadounidenses que no poseen carné de conducir, para los vagabundos, los desempleados y otros colectivos desfavorecidos, sus principales beneficiarios serán los 600.000 inmigrantes indocumentados de Nueva York.

El documento neoyorquino, que ya poseen otras ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Oakland o Washington, es una medida de apoyo a la reforma migratoria lanzada por el presidente Barack Obama para frenar las deportaciones Es, en cierto modo, una regularización disimulada.

El lunes fue imposible encontrar, en la cola de Brooklyn, a un solo estadounidense. Negros procedentes de países anglófonos del Caribe y de África, hispanos, asiáticos y algún europeo forman en las filas. Un documento identificativo del país de origen y alguna factura que indique el domicilio bastan para tramitar el DNI. A nadie se le pregunta por su estatus migratorio y los solicitantes deben ser mayores de 14 años.

Pese a que los trámites son sencillos, apenas 15 minutos, para muchos de los presentes se trata de la primera vez que se enfrentan con la Administración. Y hasta ahora les había ido bien sin hacerlo. 'Llevo 15 años sin problemas, pero ahora tendré más derechos', afirma el mexicano Mario Gómez. A su lado, su amiga Rosa González asiente tímida. 'Tengo tres hijas nacidas aquí, son estadounidenses. Esta es una oportunidad para que yo comience a serlo también', señala.

Con la tarjeta identificativa, los inmigrantes podrán abrir una cuenta bancaria, realizar un contrato de alquiler, acudir a urgencias o denunciar un delito. Asimismo, y este es el efecto más importante, verán reducidas las posibilidades de ser detenidos por una infracción menor o ser deportados, ya que la policía la aceptará como documento válido y se podrán tramitar denuncias, citaciones o multas sin llevar al indocumentado a la comisaría, como se hacía hasta ahora. Jonathan Santamaría, ecuatoriano llegado hace 14 años, cuenta su experiencia. 'Cada vez que iba al colegio de mi hija, tenía que buscar a alguien que me reconociera, porque no podía acreditar mi identidad. Eso se acabó'.
 

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