¿Un nuevo "Estado" en Ucrania?

El presidente de EE.UU. fue a Estonia para advertir a Rusia que no se puede meter con ninguno de los países miembros de la OTAN.

Vladimir Putin, presidente ruso. / AFP
Vladimir Putin, presidente ruso. / AFP

Vladimir Putin, el presidente ruso, se pronunció por primera vez sobre la posibilidad de que las regiones separatistas prorrusas del Este de Ucrania obtengan una categoría de Estado. “Debemos empezar inmediatamente conversaciones sustanciales (...) sobre cuestiones de organización política de la sociedad y sobre la categoría de Estado del sureste de Ucrania con el objetivo de proteger los intereses legítimos de sus habitantes”, dijo.

El objetivo, a primera vista, no sería muy diferente de lograr algo como el referéndum independentista que se realizó en marzo en Crimea, en el que se aprobó la independencia y posterior anexión de esa península (antes ucraniana) a la Federación Rusa. Con su pronunciamiento, Putin podría estar dando a entender que quiere ir por más territorio ucraniano.

Sin embargo, el presidente no aclaró el término de categoría de Estado. Después de sus declaraciones, su portavoz, Dimitri Peskov, consideró que no se trataba de dar el estatuto de Estado a las regiones rebeldes sino que Ucrania debía “tomar en cuenta los intereses de Novorossia”. Desde el viernes, Putin alabó los avances de los separatistas prorrusos en un mensaje destinado a los “insurgentes de Novorossia”, la Nueva Rusia, la misma palabra que utilizó tras anexar a Crimea, al referirse a las regiones rusohablantes del este y el sur de Ucrania.

La situación en el este de Ucrania, donde los separatistas prorrusos se hacen más fuertes y se supone que Moscú ha enviado una cantidad considerable de armamento, representan todo un desafío para el presidente estadounidense, quien decidió alterar su agenda para enviar un mensaje al Kremlin.

Barack Obama hizo una parada estratégica en Estonia antes de dirigirse a la cumbre de la OTAN en Reino Unido, que se realizará el jueves y viernes de esta semana. El objetivo de su escala en el país báltico era advertir al presidente ruso, Vladimir Putin, contra la tentación de atacar a un país de la OTAN, por pequeño que sea. El mensaje lo resumió uno de los consejeros de seguridad del presidente: “Rusia, ni consideres tocar a Estonia u otro país de la región como has hecho con Ucrania”. Obama quería reiterar el compromiso “indudable” de su país con el artículo 5 de la Alianza Atlántica, que dispone que los países miembros están obligados a rescatar a uno de los suyos en caso de ataque.

La parada de Obama se da en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y Moscú, pero también entre Rusia y los gobiernos de los países bálticos que piensan que, como ha hecho en Ucrania, Putin podría impulsar la expansión rusa hacia esos territorios. Además del presidente de Estonia, Obama tenía planeadas reuniones con sus homólogos de Lituania y Letonia. Tres países que vivieron décadas bajo la ocupación soviética hasta 1991, antes de unirse a la OTAN en 2004.