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hace 9 horas

Un paso, no la solución

El levantamiento del bloqueo de la Franja no será total. Se abrirán pocos pasos fronterizos y algunos gazatíes podrán ir a Cisjordania. En un mes se hablará de los temas polémicos.

Niños palestinos sostienen armas en medio de la celebración del anuncio de la tregua en Gaza. / AFP

Cincuenta días de enfrentamientos, 2.123 palestinos muertos, 64 soldados israelíes caídos en combates, tres civiles israelíes alcanzados por proyectiles disparados desde Gaza, más de 450.000 personas desplazadas dentro de su propia tierra, según cifras de Naciones Unidas, así como cuatro treguas fracasadas, es el precio que pagaron Israel y Palestina para alcanzar un alto al fuego “ilimitado”, según los anuncios que se hicieron desde el país mediador, Egipto.

La tregua, que ya cumple varias horas de entrar en vigencia, fue anunciada oficialmente por el presidente palestino, Mahmud Abás, desde Cisjordania. “Anunciamos el acuerdo de los negociadores palestinos con el llamamiento de Egipto para una tregua duradera e inclusiva”, dijo. El país mediador en las negociaciones indirectas entre ambas partes celebradas desde el inicio del conflicto, el 8 de julio, confirmó el acuerdo. Poco después del anuncio egipcio, una fuente gubernamental israelí indicó que Israel aceptó un alto al fuego “ilimitado” en Gaza.

Hamás calificó el acuerdo como “un éxito en la lucha contra Israel”. Sin embargo, analistas señalan que la organización no tenía otra opción luego de seis semanas de guerra y frente al gran número de bajas que sufrió en los últimos días, particularmente de algunos de sus líderes. “Esto puede haberlo llevado a la conclusión de que es mejor firmar la tregua ahora, antes que seguir sufriendo bajas de líderes en sus filas”, señaló Marcos Peckel, analista, director de la Comunidad Judía y profesor de la Universidad Externado. Desde Israel se afirma que la operación debilitó ampliamente a Hamás y restauró la tranquilidad en las áreas de alcance de los cohetes.

La tregua implica el levantamiento del bloqueo que Israel impone sobre la Franja desde hace ocho años, el cual, sin embargo, no será total. Se abrirán algunos pasos fronterizos para poder reconstruir la Franja, permitiendo la entrada de cierto material de construcción, y se darán más permisos a los gazatíes para entrar en Cisjordania o para gestiones (médicas principalmente) en Israel. El paso de Rafah, al sur, con Egipto, se abrirá con presencia de fuerzas de la Autoridad Palestina. “Egipto e Israel han consolidado una sólida alianza para evitar que luego del cese al fuego Hamás y otras facciones vuelvan a armarse, por eso acordaron que los cruces fronterizos, tanto de Egipto como de Israel a Gaza sean controlados totalmente por la Autoridad Palestina de Mahmud Abás”, explica Peckel.

La tregua, que los palestinos califican de “permanente”, prevé además ampliar su derecho a pescar en un límite de “seis millas marinas” y establece la “continuación de las negociaciones indirectas en El Cairo sobre los otros temas en un plazo de cuatro semanas”, de acuerdo a un comunicado del gobierno egipcio. Se refiere a una segunda ronda de negociaciones, que comenzará dentro de un mes, sobre temas espinosos como la reapertura de un aeropuerto y un puerto internacional en la Franja, cuestiones que hicieron fracasar las negociaciones hace una semana.

Las autoridades egipcias esperan ganar credibilidad internacional con los resultados de las negociaciones, explican analistas. “El presidente de Egipto, el general Al Sissi, tiene una agenda propia basada en dos objetivos: neutralizar a Hamás, porque teme una islamización de la zona con efectos sobre Egipto, y devolverle protagonismo a su país luego de años de aislamiento por lo interno”, señala Mauricio Jaramillo Jassir, profesor de la Universidad del Rosario. “Creo que significa un alto, pero no la solución. Difícilmente, Hamás abandonara la violencia si no cesa la ocupación”, agregó.

El analista Marcos Peckel agrega que si la tregua se mantiene se estaría abriendo la posibilidad de que se reanude el proceso de paz entre Israel y Palestina (con Mahmud Abás), “eso sí, con la misma incertidumbre de que se llegue a un acuerdo definitivo”.