Un polémico retiro

Sólo 25 de los 34 miembros de la Organización de Estados Americanos son parte de la Convención Interamericana de Derechos Humanos. EE.UU. y Canadá no lo son.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, confirmó que su país se retira de la CIDH por una “aberrante” condena. / EFE
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, confirmó que su país se retira de la CIDH por una “aberrante” condena. / EFE

El presidente Hugo Chávez, después de acusar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de apoyar el terrorismo por emitir un fallo en contra de Venezuela en el caso de Raúl Díaz Peña, acusado de atentados dinamiteros contra la Embajada de España y el Consulado de Colombia en Caracas en el año 2007, anunció que su país se retirará de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Ya en el mes de abril igualmente había anunciado su retiro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Díaz Peña había sido condenado a nueve años y cuatro meses de prisión. Después de cumplir la mitad de la pena se le concedió el beneficio de “régimen abierto”, que sólo lo obligaba a pernoctar en el centro carcelario. El 5 de septiembre de 2010 no se reintegró a la cárcel y viajó a los Estados Unidos, en donde se encuentra gestionando el asilo político.

Según la Corte, las condiciones de detención en que estuvo Díaz no cumplieron los requisitos mínimos de un tratamiento digno y constituyeron en su conjunto tratos inhumanos y degradantes violatorios de la Convención Americana. La Corte dispuso la publicación de la sentencia y el pago de una suma aproximada de 20.000 dólares de indemnización por diferentes razones.

No está aún muy claro si Venezuela pretende exclusivamente retirar la aceptación de competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos o si ello se extendería también a la Comisión, en donde actualmente tiene un representante, o incluiría la denuncia de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, que establece expresamente esa posibilidad previa notificación con un año de antelación. En este momento sólo 25 de los 34 Estados de la OEA son parte. Canadá y los Estados Unidos no son parte de la Convención.

A raíz de la denuncia de la Convención por Trinidad-Tobago en 1998, la Comisión señaló que no obstante, como estado miembro de la OEA, seguiría sujeto a la jurisdicción de la Comisión y que las obligaciones que le imponen la Carta de la Organización, la Declaración Americana de Derechos Humanos y el Estatuto de la Comisión seguirían estando vigentes para ese país.

De todas maneras, la eventual denuncia de Venezuela de la Convención y su retiro de la jurisdicción de la Comisión y de la Corte coinciden con la propuesta de algunos estados, entre otros Colombia, de la revisión del funcionamiento de estos órganos.

Muchas críticas se han formulado ante el anuncio de Chávez. Unos aseguran que incluso Venezuela tendría que retirarse de la OEA y otros que la Constitución de ese país impide la acción anunciada. Lo evidente es que la actitud de Venezuela no va a pasar de “agache”, como sucedió en el caso de Trinidad-Tobago.