'Un revés temporal'

La estela de muerte y destrucción en Nigeria tiene nombre: Boko Haram, un grupo islamista que ha sembrado el terror desde 2009 y que se fortalece con el paso del tiempo, por gobiernos fallidos, dificultades económicas, aumento de la desigualdad social, corrupción e impunidad.

El ataque con bombas dejó más de 70 muertos en la ciudad de Abuya. / AFP

Su último acto: una serie de atentados con bomba que dejaron 71 personas muertas y más de 130 heridos.

Según el presidente, Goodluck Jonathan, esta situación es “un revés temporal” que la nación debe superar. Sin embargo, el “revés” ya se ha cobrado varias víctimas este año. A finales de febrero, Boko Haram atacó una escuela agrícola en la ciudad de Buni Yadi, donde estudian alumnos entre 11 y 18, años y mató a 50 menores. En marzo y abril han lanzado cerca de diez ataques en el conflictivo estado de Borno, al noreste del país, dejando más de 50 muertos. “Hay más nigerianos pobres que después de la independencia en 1960, las condiciones son más extremas al norte del país, en donde surgió este movimiento que pretende instalar un estado islámico”, explica el último informe del grupo de análisis International Crisis Group (ICG).

Clasificado entre las organizaciones terroristas por Nigeria y Estados Unidos, Boko Haram dice combatir por la creación de un Estado islámico en el norte de Nigeria, dominado por los musulmanes. Este grupo extremista se opone a cualquier tipo de influencia occidental y por eso ataca los colegios donde se imparten las enseñanzas que se alejan del Islam. Votar, asistir a la escuela o el uso de alguna prenda occidental es una falta grave y asimismo es castigada.

El nombre oficial de la secta es Jama’atu Ahlis Sunna Lidda’awati wal-Jihad, que significa “El pueblo comprometido con la difusión de las enseñanzas del Profeta y la Jihad”, pero es conocido como Boko Haram, que significa “Prohibición de occidente o de lo falso”.

ICG señala que desde 2010 el grupo aumentó su campaña de violencia, atacando no solamente a políticos y fuerzas de seguridad, “ahora los civiles, líderes religiosos, así como escuelas y representaciones de Naciones Unidas, están en su mira”. Expertos le insisten al gobierno que la mejor manera de luchar contra Boko Haram es mejorando los indicadores sociales en el norte del país, donde la secta gana más apoyo.

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