“Un triunfo de Trump sería el caos”: Eduardo Gamarra

El estratega político y profesor de la Universidad Internacional de la Florida explica la coyuntura electoral en Estados Unidos. Dice que, a pesar de que Clinton está en un momento difícil, será la ganadora el 8 de noviembre.

Mujeres protestan contra Donald Trump en Nueva York.
Mujeres protestan contra Donald Trump en Nueva York.AFP

Más de cien millones de personas están llamadas a las urnas para elegir al próximo presidente de Estados Unidos, el 8 de noviembre. De acuerdo con las encuestas, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump llegan empatados. A estas alturas no hay un claro favorito. (Vea acá el especial ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS 2016)

El magnate tiene serias opciones de ganar frente a la demócrata, que vive días inciertos por cuenta del FBI, que anunció la reapertura de una investigación en su contra por el uso de un correo personal para enviar mensajes oficiales, cuando era secretaria de Estado. (Lea: Entienda en cuatro puntos el lío de los correos de Clinton)

Más de cien millones de personas están llamadas a las urnas para elegir al próximo presidente de Estados Unidos, el 8 de noviembre. De acuerdo con las encuestas, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump llegan empatados. A estas alturas no hay un claro favorito.

El magnate tiene serias opciones de ganar frente a la demócrata, que vive días inciertos por cuenta del FBI, que anunció la reapertura de una investigación en su contra por el uso de un correo personal para enviar mensajes oficiales, cuando era secretaria de Estado.

Para entender la actual coyuntura electoral, “la más atípica de los últimos tiempos en Estados Unidos”, El Espectador habló con Eduardo Gamarra, Ph.D en ciencia política de la Universidad de Pittsburgh, estratega político y profesor de la Universidad Internacional de la Florida.

¿Puede Hillary Clinton perder las elecciones por el anuncio del FBI?

Se ha dicho que el anuncio del FBI es una cuestión política y politizada. Al parecer, el FBI recibió esta información en el curso de otra investigación y sintió la obligación de notificar al Congreso porque no quería aparecer como que estaba favoreciendo a Hillary Clinton.

Pero no tiene sentido hacer esa declaración, a días de unas elecciones tan difíciles...

Es verdad; tiene razón el senador Harry Reid en la carta que le envía al director del FBI, James Comey, acusándolo de violar la ley Hatch —que dice que ninguna agencia puede actuar de manera política en un proceso electoral dentro de un periodo de 60 a 100 días— . Fue una declaración inoportuna.

Al margen de este escándalo, ¿por qué Clinton nunca convenció?

Es verdad. Si no fuera Trump el candidato, sino cualquier otro, los republicanos serían los favoritos. Es triste que eso le pase a Clinton, porque, como bien lo ha reconocido todo el mundo, es probablemente el candidato mejor preparado que hemos tenido por lo menos en los últimos 50 años. Una mujer extraordinaria, abogada, primera dama, senadora, secretaria de Estado.

Entonces, ¿cuál es su problema?

Que tiene un rabo de paja muy grande: Bill Clinton. Eso viene desde los años 70, cuando él fue candidato a diputado, luego a procurador del Estado de Arkansas y después gobernador. Desde el principio le hicieron la guerra a Hillary: el día que decidió que, como primera dama del Estado, no iba a usar el apellido de su esposo, le cayeron encima.

¿Qué es lo que más le critican, lo que no le perdonan?

A ella no le perdonan nada. Se ha creado toda una percepción en torno a ella como la mujer mala, atroz, terrible. Una mujer, cuyo marido le puso los cachos varias veces, que termina como la mala del cuento; en cambio él, acaba su periodo como uno de los hombres más populares y pasa a la historia como uno de los mejores presidentes del país.

¿Machismo, sexismo en EE. UU.?

Claro, es parte del machismo. La idea de que Clinton, que ha sido una líder en la lucha feminista, llegue a la Presidencia aterra a muchos.

Pero tiene el voto femenino, al menos...

Mis alumnas, millenials (menores de 30 años) no la quieren. Tampoco es que apoyen a Trump, pero no entienden el papel que Hillary desempeñó por las mujeres en el último años. Los hombres, particularmente entre los mayores de edad, se sienten amenazados. En uno de los países más progresistas, todavía hay quienes piensan que una mujer no puede ser presidenta.

¿Qué está moviendo el voto?

La gente ha estado sumida en el debate sobre cuestiones que no tienen mucho significado. Trump ha dominado el mensaje con ataques e insultos. Ese blanco de clase media piensa que está perdiendo su país, que está siendo dominado por mexicanos y musulmanes. El miedo mueve el voto.

¿Trump puede ganar la presidencia?

Yo creo que no. Él movilizó a esa parte de la población que tiene un ingreso de más de 70.000 dólares al año; es decir, que no son pobres. La clase baja está con Clinton.

Y en este mapa, ¿qué significan los latinos?

Somos 57 millones de latinos en EE. UU.; se estima que 27,3 están habilitados para votar; la tasa promedio de participación ha sido del 47 %. En 2012, votó el 49 %. Calculamos que el voto hispano, con una participación superior al 49 %, será determinante.

Sin embargo, en estados de alta población latina como Florida, Trump repunta, según las encuestas...

Desde abril hemos hecho encuestas: Trump tiene un rango del 12 % al 20 % de apoyo latino en el ámbito nacional. En el estado de la Florida, ese apoyo está entre el 16 % y el 40 %. ¿Por qué? El fenómeno es que el hispano que llegó hace 30 años se considera mejor que el que llegó hace diez o el que está llegando. Ese es el que está con Trump.

Según el documentalista Michael Moore, Trump ganaría porque sería el gran “jódanse” que el electorado le hace a los políticos…

Muchos piensan que este es el Brexit o el plebiscito en Colombia... Y sí hay algo de eso, pero en general no. Moore después habla del día después, del y, ¿ahora qué?

¿Cuál sería el escenario si el triunfo es de Trump?

Sería muy difícil; primero, va a tener control sobre el Parlamento. En teoría, con las revelaciones del FBI, probablemente, los demócratas no vayan a lograr la mayoría ni en Senado ni en Cámara. Si gana Trump, los republicanos tendrán el control de todo, pero estarán totalmente divididos. Él sería el caos; Hillary, el progreso.

Si gana Hillary, ¿qué sigue para ella?

Lo más posible es que ella gane, pero no va a tener el control ni de Cámara ni de Senado. El escenario de ella sería muy difícil. Trump abrió una caja de Pandora y ella no podrá controlar a esos sectores que piensan que él es un líder.

¿Sería una presidencia muy débil?

Hay gente que dice que el escenario de Clinton es el de Dilma Rousseff, en Brasil. Incluso ya hay republicanos que están preparando el impeachment. El Congreso, bajo dominio republicano, tendría la posibilidad de abrirle un juicio político... ¿Con qué cargos? Cualquiera, eso no se sabe.