Una aerolínea sin mancha

El accidente del vuelo QZ 8501 de AirAsia se suma a los dos graves siniestros registrados este año en líneas comerciales de Malasia.

Un Airbus de Air Asia aterrizando en el aeropuerto de Hong Kong. La compañía malasia de vuelos de bajo costo cuenta con una joven flota de aviones, con un promedio de 3,5 años. / AFP

AirAsia tenía un historial limpio. La compañía de Malasia, que empezó a operar en 1996 y aceleró su expansión desde 2002, no había tenido un solo accidente. La desaparición del Airbus A320-200 en el que viajaban 155 pasajeros, entre ellos 16 niños y un bebé, y siete miembros de la tripulación, es la primera mancha de esta compañía aérea domiciliada en Kuala Lumpur y que cuenta con una flota de 169 aviones que realizan más de un centenar de vuelos nacionales e internacionales. La desaparición del vuelo QZ 8501 recuerda el año trágico que tuvo la aviación malasia: dos aviones comerciales de la aerolínea Malaysia Airlines sufrieron graves accidentes. 

El piloto del avión desaparecido tenía 6.100 horas de vuelo; el copiloto, 2.275. La aeronave había salido de la planta de producción en octubre de 2008, llevaba acumuladas unas 23.000 horas de vuelo y pasó su última revisión en noviembre.

Un portavoz del Ministerio de Transporte de Indonesia, J.A. Barata, informó que el piloto pidió permiso a las 6:12 hora local para ascender de los 32.000 hasta los 38.000 pies de altitud (de 9.760 a 11.590 metros) debido al mal tiempo. Minutos después se cortó la comunicación.

La aerolínea de bajo costo que preside el empresario Tony Fernandes, exdirectivo de Time Warner, confirmó el requerimiento de cambio del rumbo original por las condiciones atmosféricas adversas. “Nuestra prioridad son la tripulación y los pasajeros. Vamos a hacer todo lo que podamos”, escribió Fernandes en su cuenta de Twitter, al tiempo que prometía a la plantilla de la aerolínea que saldrían adelante unidos de esta “terrible experiencia”. El presidente de Air Asia llegó a Surabaya, donde los familiares de muchos de los que viajaban a Singapur para pasar las fiestas de Año Nuevo esperan noticias oficiales en el aeropuerto de la ciudad.

Fernandes le dio una nueva dinámica a la compañía aérea, según destaca la prensa asiática, que coincide en el buen desempeño de la empresa aérea, y en 2002 empezó a presentar beneficios y abrir nuevas rutas y destinos, así como a establecer alianzas en los países de la región. El 8 de diciembre de 2004 nació Air Asia Indonesia con el código QZ, sociedad a la que pertenece al avión que desapareció cuando volaba desde Surabaya, en la isla de Java, a Singapur.

El accidente de Air Asia se suma a los dos graves siniestros registrados durante este año en líneas comerciales malasias, en los que murieron 653 personas, según datos oficiales.

“Air Asia es en la actualidad la primera y mayor aerolínea de bajo costo de Asia, ha transportado más de 230 millones de viajeros y opera orgullosa una flota de Airbus A320”, según destaca la compañía en su página de internet. La publicidad también señala que su flota es una de las más jóvenes de la región, con un promedio de vida de 3,5 años. De hecho, el Airbus desaparecido se ensambló en octubre de 2008. Su récord es tan bueno que la compañía aérea se ubica, según las encuestas de Skytrax, como la mejor de bajo costo, puesto del que no había podido ser removida desde 2009, gracias a la buena calificación de los usuarios.

“Empezamos en 2001 con dos viejos aviones tras comprar la deficitaria Air Asia a su propietario malasio, DRB-Hicom, por el precio simbólico de un ringit (25 centavos de dólar) y una deuda de 11 millones de dólares”, explica la aerolínea en su página web.

Este fue un año desastroso para las compañías aéreas malasias. La desaparición del QZ 8501 ocurre justo diez meses después de que el vuelo MH 370 de Malaysia Airlines desapareciera mientras cubría la ruta entre Kuala Lumpur y Pekín con 239 personas a bordo. El Boeing 777-200 perdió el contacto con la torre de control en la madrugada del 8 de marzo y, según los expertos, cambió su rumbo y acabó precipitándose en algún punto del océano Índico. Hasta el momento no se ha encontrado ningún resto del aparato que confirme esta tesis ni se han determinado las causas del accidente. La desaparición del avión desembocó en una operación de búsqueda y rescate sin precedentes que se extendió desde el sur del Índico hasta Asia Central, en la cual participaron más de 24 países. Las tareas de búsqueda siguen al día de hoy lideradas por Australia y Malasia.

Cuatro meses más tarde, el vuelo MH 17 de la misma compañía, que cubría la ruta entre Ámsterdam y Kuala Lumpur, fue abatido presuntamente por un misil cuando sobrevolaba Ucrania en una zona controlada por los rebeldes prorrusos. Las 298 personas a bordo murieron.

Malaysia Airlines tuvo que ser rescatada por el Estado en agosto, después de varios ejercicios deficitarios y dos accidentes que la pusieron al borde de la quiebra.

El primer ministro malayo, Najib Razak, que tuvo que volver antes de sus vacaciones para coordinar las tareas de socorro en las mayores inundaciones que ha sufrido Malasia en las últimas décadas, aseguró en un comunicado que la desaparición del vuelo QZ 8501 es una noticia “muy triste” y que Malasia “ayudará en todo lo que haga falta”.

Los siniestros aéreos de 2014

El 8 de marzo de 2014 desapareció el Boeing 777-200 de Malaysia Airlines que despegó de Kuala Lumpur con destino a Pekín. En él viajaban 239 personas. No se han encontrado restos de la aeronave y una semana después se confirmó que la última señal fue recibida 7 horas después de su salida, sobre el océano Índico.

El 17 de julio de 2014 fallecieron los 298 ocupantes del avión Boeing 777 de la misma aerolínea, 173 de ellos neerlandeses, derribado por un misil en la zona de conflicto en el este de Ucrania, donde luchan las fuerzas gubernamentales y rebeldes prorrusos.

El 24 de julio de 2014 murieron los 116 ocupantes, entre ellos seis españoles de la tripulación, del avión MD83 de la española Swiftair, operado por Air Algerie. Realizaba el trayecto entre Uagadugú, capital de Burkina Faso, y Argel.