Una guerra en Libia por culpa de un mono

Dos tribus del sur de ese país, Alwad Suleiman y Qaddadfa, se enfrentan actualmente. Los combatientes han recurrido, incluso, a tanques en este conflicto generado, de acuerdo con las autoridades, por el ataque de un mono.

Mientras tanto, en Sirte, fuerzas libias combaten al Estado Islámico. AFP

Libia, en África, no es un Estado-Nación en sí mismo sino una confederación tribal, sin líder desde la muerte de Muamar Al Gadafi, en 2011. En Libia hay unas 140 tribus, en su mayoría, de origen árabe o bereber. El 85% de los libios hace parte de una tribu. Pero, como ocurre en todo el continente, la relación entre estas tribus no es siempre pacífica. Y a veces un pequeño incidente puede desencadenar una guerra de medianas proporciones. Es lo que viene ocurriendo, por ejemplo, en la ciudad de Sebha, al sur de Libia. 

Allá, dos tribus, Alwad Suleiman y Qaddadfa, a la que pertenecía Muamar Al Gadafi, se enfrentan, incluso, con artillería pesada. Todo, al parecer, por el ataque de un mono. Al parecer el mono, de propiedad de un hombre de la tribu Qaddadfa, atacó a unas niñas de la tribu rival. Y esta, en represalia, mató al animal y a tres personas. Aunque la historia no ha sido confirmada, es, por lo menos, la que manejan las autoridades. Los asesinatos, entonces, desataron la violencia entre dos tribus enemigas desde antes de la muerte de Gadafi. 

La ciudad se ha convertido, literalmente, en un campo de batalla. Y hay denuncias de que los combatientes han recurrido, incluso, a artillería pesada, como tanques B-55, baterías antiaéreas, obuses y cañones de gran calibre. Ya han muerto 21 personas y hay centenares de heridos, algunos de los cuales han tenido que ser trasladados a Trípoli, la capital, y Misrata. De acuerdo con las autoridades, los combates han causado, a su vez, "muchos daños materiales en edificios, comercios y medios de transporte. Muchas familias se han visto obligadas a abandonar su casa".

Igualmente, hay denuncias de que tropas provenientes de Sudán se han unido a la confrontación, en apoyo a la tribu Alwad Suleiman. El gobierno provisional de unidad, liderado por Musa Koni, ha enviado medicinas y alimentos a Sebha y ha tratado de convencer a ambas tribus de que lleguen a un acuerdo. Incluso, un grupo de sabios ha viajado a Sebha con el objetivo de que ambos clanes le pongan punto final a la violencia. Pero, hasta ahora, todo ha sido infructuoso. Y no hay mucho más que Trípoli pueda hacer ya que si se enfoca en Sebha, corre el riesgo de desatender Sirte y Bengasi, donde combate al Estado Islámico.

Eso sin mencionar la profunda división que se vive en ese país que no ha podido recuperarse tras la muerte de Gadafi y que se encuentra, en estos momentos, partido en varios pedazos: con un gobierno provisional en Trípoli, uno rebelde en Tobruk, y el Estado Islámico, junto con otras organizaciones yihadistas, amenazando Libia desde varias direcciones. Y, en ese caos, hasta el ataque de un mono se ha convertido en pretexto para la violencia entre los distintos clanes libios.  

 

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