"Uno no come petróleo"

Luis Mata Mollejas, presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, explica los efectos de la política petrolera durante la era Chávez.

Miles de personas siguen llegando a la Academia Militar de Caracas para ver el cuerpo del fallecido líder venezolano, Hugo Chávez.  / EFE
Miles de personas siguen llegando a la Academia Militar de Caracas para ver el cuerpo del fallecido líder venezolano, Hugo Chávez. / EFE

En los supermercados de Caracas es evidente que escasean algunos productos básicos. Las clases medias y altas dicen que esto se debe a que hay crisis económica: inflación, devaluación, subempleo, desabastecimiento, son palabras que se escuchan por los mostradores. Las clases populares, sin embargo, no se quejan tanto de este problema. Pensaría uno que si los pobres no hablan de la crisis es porque no hay tal. Pero existe otra razón.

Luis Mata Mollejas, presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y coordinador del doctorado de economía de la Universidad Central de Venezuela, dice que la administración del fallecido presidente Hugo Chávez no reinvirtió en la industria petrolera (Venezuela tiene las mayores reservas del planeta) ni cobró el barril al precio que debería, por lo que surgen signos de una crisis que podría empeorar si no se toman medidas para restituir el mercado y la inversión. Medidas que implicarían un cambio en la política exterior e interior del modelo chavista.

¿Qué economía recibió Chávez cuando llegó al poder?

En la política iniciada por Chávez no se habló de socialismo, se continuó con la misma política que venía del pasado, una política de bienestar social, lo que llaman welfare state, que estaba comprometida porque los recursos públicos que se destinan al consumo aumentan las importaciones y no aumentan la oferta. Entonces tienes un país que recibe ingresos por la partida petrolera, recibe excedentes de eso, que se convierten en ingresos públicos que se le dan a la población...

¿Cómo cambió ese modelo?

Cuando aumentó el precio del petróleo. Ese aumento se destinó a la política exterior, a ayudar a países como Cuba, Nicaragua, etc. Entonces, el gasto de inversión pública cayó y el de inversión privada también se detuvo, sobre todo por las amenazas de Chávez que fueron in crescendo a partir de la huelga (de PDVSA) en 2002. Él asumió que el país productivo y el país en general estaban en contra de su política. Ese es el punto de quiebre. En 2002 él decide castigar al sector productivo nacional. Al castigarlo, el capital se fuga, no hay nada más cobarde que el capital. Los empresarios privados se van a Colombia, a Miami... El aparato productivo nacional no sigue creciendo, se deterioró; el capital privado no pone un solo centavo de inversión, el capital público no reconstruye la infraestructura. En consecuencia, el país productivo vive peor que antes.

¿El petróleo es ahora la única fuente de producción importante?

Ese es el problema, que uno no come petróleo. Necesitamos los productos normales de un país: vestidos, alimentos... Eso se producía, pero ya no, desde 2002 empezó a caerse esa producción, porque si tú le dices a los productores, a los ganaderos, que les vas a quitar las tierras, y les dices las empresas agrícolas que son ladrones, entonces destruyes el aparato productivo nacional, que se sustituye con importaciones.

Pero las clases populares viven mejor...

Esa es la crisis disfrazada, porque a la masa poblacional de menor ingreso y preparación se le dieron ingresos monetarios para que compre productos importados subsidiados. Esos son los programas de Mercal, PDVal, etc. Se le da pan barato.

¿Por eso no sienten la crisis?

Si tienes una familia de cinco personas en la cual el padre y la madre están inscritos en algún programa social y los hijos en algún otro programa, entonces todos tienen ingresos. ¿Y quién va a trabajar teniendo ingresos? Hay una frase que dice que el trabajo lo hizo Dios como castigo, para trabajar está el buey. Entonces, tenemos cifras de consumo que se satisfacen con subsidios directos e indirectos, que disfrazan las cifras de desempleo. Puedes decir que la pobreza ha disminuido, pero a cambio tienes inflación creciente. Esa es la situación real: un aparato productivo que produce poco.

¿Es sostenible ese modelo de subsidiar a las clases de menor ingreso?

Sólo si tienes una chequera que permita pagar todo eso indefinidamente. Pero como al mismo tiempo se destruyó la industria petrolera, porque tampoco se reinvierte en ella, es difícil. La industria produce dos millones o un millón setecientos barriles, no los tres millones que produjo en algún momento. Y, por supuesto, mucho menos los cinco millones que estaba previsto que se produjeran para esta fecha.

¿Ese modelo ya colapsó, está colapsando o va a colapsar?

Ese modelo podría mantenerse mientras el precio del petróleo sube. Pero eso ya está estancado o se está moviendo alrededor de los US$100 el precio del barril, es decir, no estamos especulando que el barril de petróleo pase a US$150, está estabilizado alrededor de US$100. Ahora, si eso sube pero uno baja el nivel de barriles exportados y vendidos, la chequera petrolera de Chávez se encoje. Esa chequera encogida hace que el precio del dólar pase de 4 a 6, a 20, a 25 bolívares en el mercado paralelo. Esa es la devaluación real del bolívar, que es el signo más evidente de la crisis actual.

Hay otros signos de la crisis...

Sí, el subempleo y el desabastecimiento. Si uno baja los abastos, pues no se consiguen. Estamos como en la Unión Soviética: un día hay azúcar, pero el día que hay azúcar no hay café. El día que hay azúcar y café, entonces no hay harina. El día que hay pollo no hay carne. El día que hay carne no hay pollo... la Unión Soviética.

De nuevo, de eso sólo se quejan las clases medias y altas...

Por supuesto, porque a la clase popular qué le importa si hoy les regalan el azúcar, mañana el café... es regalado. ¿Hoy no hay? Bueno, está bien, mañana habrá otra cosa.

¿Las cifras del Gobierno son creíbles?

No hay una autoridad que tenga cifras exactas, creíbles. El Gobierno dice que la economía creció al 5,6%, pero lo que creció fue el gasto, no la producción. Las cifras son construidas. No es mentira que el gasto haya crecido al 5,6%, lo que es mentira es decir que esos 5,6% corresponden al producto nacional. Toda esa gente vestida de rojo, agitando banderas, no trabaja.

¿Qué le espera a la economía con Maduro como presidente?

Si continúa con lo mismo, en un par de años la economía estará colapsada porque la chequera petrolera se agotó.

¿Cómo salvar a Venezuela de la crisis?

Cobrar por el petróleo lo que se que tiene que cobrar. Invertir los ingresos en vez de regalarlos. Reconstruir la infraestructura petrolera.

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