Venezuela, ¿diálogo imposible?

Gobierno y oposición miden de nuevo fuerzas en la calle hoy. La mediación de Unasur parece una misión imposible.

El expresidente del Gobierno José Luís Rodriguez Zapatero ya está en Venezuela.EFE

Hoy será otro día de marchas en Venezuela. Por un lado, la oposición respaldada por la multitudinaria manifestación del miércoles pasado, tendrá marchas en todo el país. En Caracas invitó a parar actividades durante diez minutos a partir de las 12 del día.

El chavismo hará contramarchas también a nivel nacional, aumentando un clima de tensión. En los últimos días han crecido las denuncias de abusos y arrestos a líderes de oposición. Según el oficialismo, los líderes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) ¬que reúne a todos los partidos críticos del Gobierno¬ también intentarán hoy un golpe de Estado. O mejor “será la continuación del que se inició la semana pasada”.

En ese escenario llegó el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, con la intención de acercar posturas. Algo que está cada vez más lejos.

“Las concentraciones fueron pacíficas, eso es un gran avance en una responsabilidad compartida. Es un proceso largo, lo importante es que haya predisposición”, dijo Rodríguez Zapatero a Telesur.

El exmandatario español estuvo en Caracas el pasado miércoles pero ante la imposibilidad de reunirse con las partes, regresó a su país. Esta vez parece que no será diferente. Con el referendo como telón de fondo, Venezuela está enfrascada en un conflicto de poderes desde que la MUD asumió el control del Parlamento en enero pasado.

Desde entonces, El Tribunal Supremo de Justicia (según la oposición la oficina jurídica de Maduro, pues nunca ha fallado en contra del oficialismo) ha invalidado una veintena de decisiones tomadas por la mayoría opositora y esta semana declaró nulas las decisiones a futuro por considerar en desacato a la Asamblea, tras incorporar el 28 de julio a tres diputados opositores acusados de fraude electoral.

La oposición ve el referendo cómo única salida a la crisis económica y espera que el malestar de la gente por las filas en los supermercados para conseguir productos básicos y por la inflación -que el FMI proyecta en 720% este año- ayuden a calentar las calles para presionar al CNE a que haga la consulta este año.

Buscando ganar tiempo, el gobierno aceleró planes de abastecimiento de productos básicos con el apoyo de los militares, y mantiene en el CNE y en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ambos acusados de servir al chavismo, una serie de demandas contra la oposición, incluida la posibilidad de levantar la inmunidad a los diputados, mayoritariamente de la MUD.

“El referendo revocatorio no tiene la más mínima posibilidad de ser este año (...) Si se da, sería para marzo”, expresó el número dos del chavismo, Diosdado Cabello.

La carrera es feroz. Está en juego un cambio de modelo, tras 18 años de gobierno socialista. Si la consulta se hace antes del 10 de enero de 2017 y Maduro pierde, habría nuevas elecciones presidenciales; pero si se lleva a cabo después y el mandatario es revocado, le sustituiría su vicepresidente.

El grupo de mediadores propuesto por la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), junto a los ex presidentes Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá) creen que todavía el diálogo es posible. ¿Pero cuándo?