Venganza contra la ONU en Afganistán

Debido al ataque, la ONU pidió a todo su personal en Afganistán no salir a la calle por razones de seguridad.

Las oficinas de la ONU en Mazar-e-Sharif, en el norte de Afganistán, fueron asaltadas por un grupo de hombres cargados de palos y piedras que protestaban contra la presencia extranjera en el país. Irrumpieron dentro de las instalaciones y prendieron fuego en algunos sectores, en una acción que, según el reporte policial, dejó 11 muertos: cuatro manifestantes y siete guardias que prestaban servicio. Dos de ellos fueron decapitados.

Los hombres gritaban en contra de la quema del Corán que el 20 de marzo llevó a cabo el pastor Terry Jones en la Florida, Estados Unidos, en su iglesia evangélica de Gainesville. El religioso roció con queroseno el libro sagrado del Islam y le prendió fuego delante de sus feligresía, que vio cómo por cerca de 10 minutos ardía dentro de un recipiente metálico.

Jones se había convertido quizá en el pastor más famoso de Estados Unidos en septiembre del año pasado, cuando convocó a una quema masiva del Corán, argumentando que el libro había causado graves daños a su país, incluidos los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Finalmente desertó de su idea tras los llamados de atención del presidente Barack Obama y del general David Petraeus, comandante de las tropas estadounidenses en Oriente Medio.

Debido al ataque, la ONU pidió a todo su personal en Afganistán no salir a la calle por razones de seguridad.