Víctimas de ETA manifiestan en Madrid para reclamar "justicia"

Tras la sentencia de los jueces de Estrasburgo -que tumbó la doctrina Parot- podrían quedar libres decenas de miembros de este grupo armado vasco.

Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) protestan contra una decisión judicial europea que podría conducir a la liberación de decenas de militantes AFP

Decenas de miles de personas se concentraron este domingo en Madrid, convocados por las víctimas de ETA, para reclamar "justicia" tras la sentencia de los jueces de Estrasburgo que podría liberar a decenas de miembros del grupo armado vasco.

Llamados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), principal representante del colectivo, y con el apoyo expreso del Partido Popular, la derecha en el poder, la multitud se congregó en la céntrica plaza de Colón, donde se instaló un escenario con una pancarta gigante con la palabra "Justicia" flanqueada por dos lazos negros en señal de duelo.

Con numerosas banderas españolas y los acordes del himno nacional de fondo, los manifestantes acompañaban al unisono los cánticos "contra ETA" y "España unida jamás será vencida" que vociferaba un hombre por la megafonía.

"Hoy no queremos venganza. Hoy luchamos por la justicia", afirmó la presidenta de AVT, Ángeles Pedraza.

Cargando una pancarta con dos fotos de su hijo, vestido con el uniforme de la guardia civil, muerto en un atentado de ETA el 25 de abril de 1986, Hortensa Gómez, de 71 años, explicaba que "a pesar de que esté muy mal he venido desde Alicante (a 400 km, ndlr), tenía que estar aquí".

Ella, como muchas otras víctimas, denuncian la sentencia del 21 de octubre del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (TEDH), en Estrasburgo, que ha permitido la puesta en libertad de Inés del Río Prada, una militante del grupo separatista condenada por 24 asesinatos a 3.828 años de prisión, de los que cumplió solo 26.

"Mi hijo era víctima de esa asesina", explicaba Gómez con la voz quebrada. Para ella, la liberación de Del Río "es revivirlo otra vez, estoy fatal".

"Ya perdí todo, siento que he perdido mi lucha, que los asesinos de mi hijo ya están casi todos fuera. Ese es mi dolor", confesaba.

Miles de personas los respaldaron. "Queríamos estar con las víctimas del terrorismo", decía Antonio Quiroga, de 42 años, que acudió con su mujer y sus tres hijos para que "el gobierno sepa que mucha gente está en contra de esta decisión".

Los jueces consideraron "ilegal" la prolongación a partir de 2008 de su encarcelamiento debido a la doctrina Parot, un sistema de cómputo de la reducción de penas aplicado en España desde 2006 que afectaba a los presos con múltiples condenas, por haberlo realizado de manera retroactiva.

Si esta decisión sienta jurisprudencia, la justicia española podría verse forzada a liberar a decenas de detenidos de ETA. Un segundo etarra ya lo consiguió el viernes y otros 51 han presentado recursos para ser excarcelados.

"No entiendo como a veces la justicia tarda mil años y ahora en dos días ya los empiezan a soltar", se indignaba en Madrid Elena Cubillas, de 40 años.

En un país donde el recuerdo de la violencia aun persiste muy vivo --el último atentado mortal en España data de 2009--, la sentencia del tribunal europeo ha encendido la polémica.

Presionado por la indignación de las asociaciones de víctimas, un importante lobby conservador, el jefe de gobierno Mariano Rajoy calificó de "injusta" la decisión, mientras su partido se unía a la llamada de AVT para manifestarse.

Pero aun así, algunas víctimas consideran insuficiente la respuesta del gobierno y la justicia española, a quienes piden que no acaten la sentencia.

"ETA culpable, gobierno responsable", gritaba un grupo de manifestantes.

"¿Qué han hecho todos estos años de atrás los poderes públicos para evitar la situación tan dolorosa que estamos viviendo? ¡Nada!", criticaba en su discurso Pedraza.

Desde su llegada al poder en 2011, el gobierno de Mariano Rajoy ha mostrado una posición inflexible hacia ETA, responsable de la muerte de 829 personas durante cuarenta años de atentados por la independencia del País Vasco y Navarra.

Considerada organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos, el grupo renunció a la violencia el 20 de octubre de 2011.

Desde entonces, la situación se ha estancado con el gobierno pidiendo su disolución incondicional y el abandono de las armas mientras ETA aguarda una negociación sobre la situación de los 600 presos recluidos en España y Francia.