Violencia en Siria no da tregua en celebración de festividad religiosa

El Consejo Nacional Sirio (CNS) denunció el lunes en un comunicado la muerte de un total de 22.587 personas.

Los bombardeos de las fuerzas sirias y sus combates con el Ejército Libre Sirio (ELS) prosiguieron el lunes sin tregua, pese a la celebración de la fiesta del final de ramadán, en una crisis que ya se ha cobrado la vida de casi 23.000 personas, según la oposición.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), el mayor grupo opositor en el exilio, denunció el lunes en un comunicado la muerte de un total de 22.587 personas, casi un cuarto de ellas en la provincia de Homs, desde el estallido de la crisis política en Siria, en marzo de 2011.

El CNS aseguró que, además de los 6.366 personas que han fallecido en la provincia de Homs, un total de 3.306 han muerto en la de Alepo y otros 2.411 lo han hecho en la provincia de Deraa, aunque precisó que esas cifras no incluyen a los desaparecidos y secuestrados, que se cuentan por decenas de miles.

Una de las últimas víctimas de la violencia en Siria ha sido una periodista japonesa, según informó a Efe el presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abderrahman, quien aseguró que la informadora resultó hoy herida grave en un bombardeo sobre el barrio de Suleiman, en Alepo (norte).

La periodista, de quien no citó su nombre, resultó herida junto a una persona que la acompañaba, cuando cubría los choques entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales en ese barrio.

Mientras, dos activistas ubicados en Alepo, que se identificaron como Abu Naim y Abu Feras, señalaron a Efe por internet que la japonesa perdió la vida, al igual que la red opositora Sham.

Abu Naim aseguró que la periodista japonesa murió en el acto y que su cadáver fue recuperado por el ELS, mientras que los restos mortales de otro periodista turco que murió también en ese suceso permanecen en la calle, aunque esas informaciones no pudieron ser confirmadas.

Al menos 25 profesionales de los medios de comunicación han muerto en Siria desde principios de año, afirmó hace cinco días en Ginebra la Campaña Emblema de Prensa (PEC).

La represión gubernamental se centró en la provincia de Deraa, en el sur del país y cuna de las protestas contra Bachar al Asad, donde fueron bombardeadas tanto la capital homónima de la región como los pueblos de sus alrededores.

El activista Qaisar Zizu, portavoz de la red opositora Sham en Deraa, dijo a Efe vía internet que dos mujeres, dos niños y su padre, además de tres soldados desertores murieron hoy en los bombardeos contra la capital.

Según Zizu, hay muchos heridos que no pueden ser atendidos debido a la ausencia de medicamentos y de equipos médicos.

Además, los hospitales más importantes de la ciudad han sido atacados por las fuerzas del régimen, por lo que numerosos enfermeros y médicos han sufrido heridas.

Mientras, otros combates tuvieron lugar en la ciudad de Herak, en los alrededores de Deraa, donde al menos seis personas, incluidos un padre y sus dos hijos, fueron ejecutadas a sangre fría y de forma sumaria en público.

En los últimos tres días, al menos sesenta personas han perdido la vida en esa ciudad, la mayoría de ellos asesinados en público, según este activista.

Mientras la violencia no decrece, el régimen de Damasco ha lanzado su primer dardo contra el encargado por la comunidad internacional de conseguir el cese del derramiento de sangre.

El Gobierno sirio criticó al nuevo enviado de la ONU y la Liga Árabe, el argelino Lajdar Brahimi, por haber dicho en una entrevista con el canal "France 24" que Siria está en guerra civil.

En declaraciones a la agencia oficial siria, Sana, una fuente gubernamental dijo que "hablar de guerra civil no tiene nada que ver con la verdad", ya que lo que sucede son "crímenes terroristas perpetrados por bandas 'takfiristas' (fundamentalistas islámicos) respaldadas por países conocidos que les proporcionan dinero, armas y refugio".

Brahimi fue nombrado el pasado 17 de agosto en sustitución de Kofi Annan, quien presentó su renuncia al cargo a principios de mes, y asumirá formalmente las riendas de sus nuevas responsabilidades el próximo 1 de septiembre.

La polémica de Damasco con Brahimi llega solo horas después de que los observadores internacionales de la ONU hayan terminado su misión en Siria ante la imposibilidad de conseguir unas condiciones mínimas de seguridad.

La ONU mantendrá una oficina operativa en Damasco para seguir la actualidad en el país árabe, tras más de 17 meses de sangriento conflicto.

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2012-08-20T13:43:39-05:00

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EFE

El Mundo

Violencia en Siria no da tregua en celebración de festividad religiosa

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