La violencia vuelve a El Cairo

Los enfrentamientos entre las autoridades y los cristianos egipcios continúan en una jornada que deja ya 24 muertos y más de 200 heridos.

La insatisfacción regresó a las calles de El Cairo y las imágenes difundidas por las agencias de información recuerdan por momentos los intensos días de comienzo de año, cuando los disturbios comenzaron a amenazar la permanencia de Hosni Mubarak en la presidencia de Egipto. Los cristianos coptos, como se conoce a los miembros de la Iglesia Ortodoxa egipcia que conforman el 8% de la población, se enfrascaron desde el domingo en duros enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y grupos musulmanes en una jornada que dejó 24 muertos y 214 heridos.

Los enfrentamientos se extendieron hasta el lunes y se iniciaron tras una marcha cristiana que pretendía asentarse en la sede de la Radiotelevisión Estatal, en donde protestarían por el deterioro de un templo en Edfu, un poblado de la sureña provincia de Asuán y pedirían al gobierno de transición levantar las restricciones impuestas a la construcción de centros cristianos que prevalecen desde el gobierno de Mubarak. Los coptos, además, ya anteriormente habían levantado la voz contra el primer ministro Essam Sharaf, a quien acusan de proteger excesivamente a los acusados por asesinato que dejó la revolución de febrero.

Cerca de 3.000 civiles continuaban enfrentándose el lunes con las autoridades, esta vez en las afueras del Hospital Copto de El Cairo, en donde acompañan a los heridos y en cuyas instalaciones reposan los cadáveres que esperan cristiana sepultura. Aún no existe claridad sobre cómo una marcha que se autoproclamaba pacífica terminó convirtiéndose en una extensa riña.

Las versiones están encontradas. Mientras los cristianos aseguran que respondieron a las agresiones de civiles afines al gobierno, quienes los atacaron con piedras, palos y cuchillos, la versión oficial sostiene que las autoridades tuvieron que intervenir al ver que la seguridad de la sede de la Radiotelevisión Estatal estaba en peligro.

Lo cierto es que la intervención militar fue imponente, con tanques de guerra avanzando entre la multitud, razón por la cual la prensa reportó que además de heridas de bala los heridos presentaban pérdida de extremidades por aplastamiento. Dentro de las víctimas mortales también se presentaron tres soldados, quienes murieron baleados.

El lunes, el primer ministro, Essam Sharaf, se mostró decepcionado por los enfrentamientos en un momento como el actual, cuando el país “necesita avanzar para construir un Estado moderno y basado en principios democráticos”. Del mismo modo aseguró que está preocupado “por las manos ocultas, nacionales y extranjeras, que buscan obstaculizar la voluntad de los egipcios de establecer una democracia”. Como medida cautelar, el gobierno decretó un toque de queda transitorio que aplicaría en el centro de El Cairo entre 2:00 a.m. y 7:00 a.m.

Temas relacionados
últimas noticias