Yo estuve en la Operación israelí Marco Protector, en Gaza

La operación israelí Marco Protector en la Franja de Gaza fue uno de los hechos más impactantes y violentos del año. Murieron alrededor de dos mil gazatíes y 70 israelíes

Destrozos al interior de la Franja de Gaza después de la operación militar israelí Marco Protector. / AFP

Durante la operación “Marco Protector”, la situación sanitaria en Gaza ha sido crítica: hacinamiento, falta de agua, cortes de luz, dificultad para suministrar alimentos. Hubo equipos de cirujanos de Médicos Sin Fronteras (MSF) trabajando 24 horas al día en el hospital Al Shifa, el principal de Gaza; en el Hospital Nasser y en una clínica de atención postoperatoria. Colaboramos además con el Ministerio de Salud y con otras organizaciones, y hemos efectuado donaciones de dos reservas de emergencia a la farmacia central para el norte y el sur de la Franja.

En esas semanas recibimos heridos a cada momento y en muy mal estado por lesiones relacionadas directamente con los bombardeos como traumas, heridas abiertas, pérdida masiva de sangre. Resultaba muy complejo localizarlos y acceder a ellos por los constantes bombardeos. El personal que trabajaba en ambulancias se jugaba la vida para llegar a los heridos y aun así no lograba alcanzarlos en muchos lugares.

La mayoría de las personas que recibimos eran civiles, muchos de ellos mujeres que llegaban en un mal estado de salud y niños con heridas muy graves. Pero el daño de esta guerra no ha sido sólo físico, es posible que las secuelas psicológicas del conflicto duren meses e incluso años. Para nosotros es una gran preocupación la salud mental de la población en Gaza que ha sido víctima de los constates episodios de violencia. Notamos que luego de los incidentes surgieron situaciones de ansiedad, miedo, incapacidad para dormir, pérdida de orina. El terror que puede generar en las personas no saber qué va a suceder al día siguiente, pensar que tu vida depende de cuestiones ajenas a ti, te lleva a una situación de estrés diario y de mucho temor.

Hemos visto además a muchas personas que resultaron desplazadas, que se han escondido donde pudieron, intentando encontrar sitios seguros, lo que no resultaba sencillo ya que muchos refugios habían sido atacados. De hecho fue bombardeada una escuela donde había refugiados, nada era seguro. La población estaba atrapada, no podía huir ya que también las fronteras con Egipto y las fronteras con Israel estaban cerradas. Esta situación genera que la gente se desmotive y repercute en la calidad de su vida.

Médicos Sin Fronteras lleva muchos años trabajando en Gaza, desde hace más de 10 años prestamos atención médica, quirúrgica y psicológica, y nuestros equipos también han respondido a las emergencias de 2009 y 2012. Cuando se anunció el alto el fuego indefinido en el marco de la Operación, las calles de Gaza, a las que hasta entonces sólo habían osado aventurarse los conductores de las ambulancias, se llenaron con una multitud exultante. Los estudiantes volvieron a las aulas sin demora, los negocios reanudaron sus actividades y los pescadores volvieron a la mar. Los residentes del enclave seguían confundidos tras 50 días de intenso estrés mientras emergían para descubrir que la zona había sido mutilada. Los cientos de miles de desplazados que se refugiaron en escuelas u hospitales regresaron a casa si éstas seguían en pie. Mientras que la ciudad de Gaza no quedó muy destrozada, algunas zonas como Beit Hanoun y Shejaiya recibieron la peor parte.

* Coordinador general de Médicos Sin Fronteras (MSF) en los Territorios Palestinos, describe desde Jerusalén la labor de MSF y la situación humanitaria en Gaza tras semanas de bombardeos durante la Operación Marco Protector.