La fiesta en la isla Gorgona

Dura reprimenda y sanción de Unidad de Parques a empresarios ecoturísticos en paraísos de Gorgona y Amacayacú.

Hacia las 4 y 30 de la tarde, del viernes 17 de julio de 2009, a bordo de la embarcación La Tapajeña, procedente de Guapi (Cauca) llegó al Parque Nacional Natural Gorgona un nutrido grupo de visitantes. La Aduana Ecológica no encontró elementos prohibidos, pero le recordó al gerente de la Concesión de Aviatur, quien encabezaba el colectivo, que a primera hora del día siguiente debían cumplir con el requisito de la charla de inducción sobre las reglas de la visita.

El sábado 18 en la mañana ya no había a quién advertirle nada. El grupo se había desplazado a Playa Palmeras, desde donde por radio de alta frecuencia mandaron pedir una botella de ron, otra de vino y más cervezas, porque las que habían llevado eran insuficientes. Un guardaparques se asomó sigilosamente al sitio de reunión y constató que también estaban ingiriendo whisky. El viaje y el festejo tenían un motivo: la celebración del cumpleaños del ecologista Sammy Bessudo.

En horas de la noche la rumba siguió en la estación de buceo, y de la motonave María Patricia desembarcaron varias cajas con whisky, ron, aguardiente y vodka. Utilizando un equipo de sonido a todo volumen, la fiesta duró hasta la madrugada. Dos guardaparques se acercaron para llamar la atención por el escándalo y fueron despectivamente expulsados. Varias visitantes fueron vistas en alto estado de embriaguez. Y ahí no paró el asunto. El domingo 19 la fiesta fue en la piscina y en Casa Playa.

El lunes 20 el grupo abandonó la isla Gorgona dejando muchos inconformes. Los buzos, porque tuvieron que apagar el compresor en la estación para no interferir con la fiesta; los investigadores de la Universidad del Valle, que tampoco pudieron realizar sus actividades y, por supuesto, los responsables del Parque Nacional. El 28 de julio, el director territorial suroccidente de la Unidad de Parques Nacionales, en los términos antes narrados, puso la queja en Bogotá, aportando registros fotográficos del festejo.

De inmediato la directora general de la Unidad de Parques Nacionales, Julia Miranda Londoño, tomó cartas en el asunto, promovió la investigación del caso, asistió a la audiencia de descargos y el pasado 18 de febrero multó con $33’999.000 a los integrantes de la Unión Temporal Concesión Gorgona, conformada por Aviatur S.A. y Avia Caribbean Ltda. La razón: haber incurrido de manera activa en una prohibición tácita: el ingreso y suministro de bebidas alcohólicas para fines distintos a la venta controlada.

La Unión Temporal Gorgona se opuso a la multa argumentando que no había causado perjuicio ambiental, no podía reportar ventas de licor porque el suministro había sido gratis, no hubo conductas irrespetuosas y que la rumba duró sólo un día. La directora Miranda no sólo confirmó la multa el pasado mes de junio, sino que dejó claro que se habían desconocido 22 disposiciones de la concesión y que hubo una “absoluta falta de escrúpulo para trasgredir una y otra vez, sin el más mínimo sonrojo, los postulados contractuales”.

También en Amacayacú

El episodio de la fiesta del cumpleaños del hijo del empresario  Jean Claude  Bessudo en el Parque Natural Gorgona no fue el único que puso en aprietos los contratos de concesión. El mismo 18 de febrero de 2010 la citada Julia Miranda multó también a los integrantes de la Unión Temporal Concesión Amacayacú, conformada por Hoteles Decamerón Colombia S.A., Agencia de Viajes y Turismo Cielos Abiertos Ltda. y Aviatur S.A. Esta vez por desconocer la capacidad máxima permitida del parque.

Según las cláusulas del contrato, la máxima capacidad del parque, situado en la región de la Amazonia, es de 100 personas por día. Sin embargo, el 4 de octubre de 2006, una funcionaria reportó que en el centro de visitantes Yewaé, habilitado par 51 personas, se había ocupado con 64 visitantes, sobrepasando la carga de alojamiento. Además, se reportó que en los cuatro primeros meses de 2008, en 13 ocasiones se había superado la capacidad del servicio de alojamiento.

La directora Julia Miranda impuso una multa de $20’600.000, recordándoles a los contratistas que lo que sucedió causó efectos en materia ambiental. No obstante, la Unión Temporal Concesión Amacayacú se opuso a la medida, pero a pesar de que admitió algunos incumplimientos, argumentó que en ningún momento causó perjuicios ambientales, recordando de paso que han adelantado múltiples obras para el tratamiento de agua, con soporte suficiente para aumentar la capacidad de carga.

El pasado 3 de junio, la directora de Parques Nacionales Naturales confirmó su decisión expresando que se incurrió en una violación contractual, es decir, se violó uno de los postulados jurídicos del negocio de la concesión. El contrato dice que no se pueden alojar en los módulos más de 51 personas por noche y el concesionario “violentó dicho límite en 40 ocasiones”, por lo cual no es necesario siquiera indagar si se generó una afectación ambiental.

Sin embargo, en su confirmación de la multa, Julia Miranda sostuvo que no se trató de un incumplimiento cualquiera de carácter administrativo, sino de una falta relacionada “estrechamente con la intangibilidad ecosistémica”, es decir, un incumplimiento en materia ambiental, recordando que se trata de un contrato en un área perteneciente al Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Y haberlo hecho en 40 ocasiones “constituye una falta en demasía repetitiva sobre una obligación de importancia cardinal en materia ambiental”.

En las dos sanciones la directora general de Parques Nacionales Naturales recalcó que si bien desde 2005 se otorgaron contratos de concesión para prestar servicios ecoturísticos en los parques nacionales naturales, también es obligación del Estado vigilar el estricto cumplimiento de las disposiciones del contrato, que en los casos del exceso de visitantes del Parque Amacayacú y la rumba en el Parque Nacional Gorgona se desconocieron abiertamente y, lo lógico, es que se impongan las sanciones del caso.

“Respetamoslas decisiones”: Bessudo

En diálogo con El Espectador, el empresario Jean Claude Bessudo explicó el caso de las multas.

La Unidad de Parques Nacionales impuso dos sanciones a las concesiones de los parques Amacayacú y Gorgona que usted y un grupo de compañías manejan. ¿Qué opina de esas multas?

Hubo un error de control, hubo más gente en el parque de la que permite Parques Nacionales. En el caso de Amacayacú ese parque lo administra el hotel Decamerón, Aviatur es el socio y se tomaron los correctivos para evitar que eso vuelva a suceder.

En el caso de Amacayacú, ¿de quién era la responsabilidad?

Obviamente de la concesión, es el Hotel Decamerón el que lo administra.

¿Está de acuerdo con la sanción que le impusieron?, porque igual presentaron recurso de reposición y quedó en firme.

Yo no entro a discutir las sanciones.

Con respecto a la sanción impuesta en el caso de Gorgona, ¿qué opina?

Es por unos adicionales que hubo que incluir por los turistas que llegan a Gorgona.

Pero la sanción hace referencia, entre otros asuntos, al manejo de bebidas alcohólicas...

Yo vi eso, fueron unos invitados que llegaron a un cumpleaños y se tuvo que hacer unos controles adicionales a los turistas. Es Parques Nacionales que debe controlar y revisar los equipajes de los pasajeros. Hubo unos consumos de licor y eso no está bien porque los sueros antiofídicos no funcionan en esos casos. El reglamento del parque permitía el consumo de licor, pero no permitía embriagarse. Aparentemente hubo unos excesos, falta de control y la solución fue suprimir totalmente cualquier consumo de licor y se acabó el problema.

¿Es decir que las dificultades que derivaron en las dos sanciones ya se solucionaron?

Sí, así es.

¿Qué le dice a usted como concesionario de estos parques desde hace varios años a quienes vayan a utilizarlos?

Que no debe haber consumo de licor y que se debe mantener el control de los turistas cuando están en los parques con los guías que tenemos, y no se puede pasar cierto número de visitantes. Y hay que cuidarlos al pie de la letra.

¿Para eso ustedes han implementado varios controles?

Sí, claro que sí.

¿Desde cuándo administra esas concesiones?

Hace cuatro o cinco años.

¿Y cuándo vence la concesión?

En 2015.

¿Desea agregar algo?

Que los parques nacionales tienen sus normas, Aviatur tiene la administración de los servicios ecoturísticos, la parte de control ambiental la hace Parques Nacionales y que debemos respetar las normas y decisiones de esa entidad.

Un Ministerio de Medio Ambiente en espera

Un mes antes de su posesión como presidente, Juan Manuel Santos anunció que una vez renaciera el Ministerio de Medio Ambiente, su titular sería la bióloga Sandra Bessudo, quien manejó los temas ambientales de su campaña. El cargo quedó supeditado a modificar la cartera de Vivienda, Ambiente y Desarrollo.

Para este último cargo fue nombrada Beatriz Uribe, y aún no está claro cuándo se producirá la transformación de su ministerio. Entre tanto, el jueves se posesionó Carlos Castaño Uribe como nuevo viceministro de Medio Ambiente. El Espectador conoció que Sandra Bessudo será nombrada en los próximos días como Alta Consejera para Medio Ambiente.

Desde que se habló de su designación, Sandra Bessudo indicó que se declarará impedida en cualquiera de las decisiones que se tomen en la Unidad de Parques, en especial frente a las concesiones, cuyo principal gestor es su padre, el reconocido empresario Jean Claude Bessudo.

El Sistema de Parques y su directora

Colombia posee una enorme diversidad biológica que, en términos de áreas  protegidas, se expresa en 56 zonas que representan el Sistema de Parques Nacionales, el cual corresponde al 9,98% del territorio terrestre y el 1,30% del territorio marino.

Desde 2004, la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales está a cargo de la abogada javeriana Julia Miranda Londoño, quien además de sus publicaciones, ha sido asesora de la Procuraduría General, directora del Dama y Jefe de Gestión Ambiental del Instituto de Desarrollo Urbano.

nquevedo@elespectador.com
twitter:@norbeyquevedo

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